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viernes, 17 de junio de 2011

Bintou: A 300 por hora, en sentido contrario por la autopista de la “Negritud”

¿Qué será lo peor
que le podrías hacer a una plegaria?
Koffi Kwahulé, Bintou

Dadme mis danzas
mis danzas de negro
dadme mis danzas
la danza rompecadenas
la danza escapa prisión
…la danza
“es-hermoso-y-bueno-
y-legítimo-ser-negro”

Aimé Césare

Si bien con escritores como Aimé Césare (que aunque negro no era africano, al menos no de nacimiento), ese determinismo ideológico denominado negritud presenta muy dignos exponentes de una iniciativa humana contra una represión inhumana que se llamó (o llama todavía) racismo y apartheid, Koffi Kwahulé es un dramaturgo que escapa de esa clasificación. Tanto el autor como la mayoría de los exponentes de su generación (entiéndase aquí no sólo cronológica sino también regional), han procurado distanciarse por no sentirse satisfechos con sus lineamientos estéticos e ideológicos en el contexto actual. Aquel aparato ideológico llamado negritud: ¿Será tal vez ya un aparato de orgullo institucionalizado para venadear derechos civiles por días de asueto y honores a la bandera los lunes? ¿Pueden dos lugares tan distantes llegar a ser tan parecidos? Sin embargo hay que decir que la narrativa rebosante de visceralidad y ritmo que caracteriza a Bintou no podría dejar de asociarse a la herencia africana, de la cual nuestra región rebosa igualmente, aunque no debe ignorarse que la racionalidad y los trolebuses (que no trenes) de pensamiento de los personajes dejan un sabor medio beckettiano, aunque no sé si además de hablar en francés al autor le guste el té… o en su defecto el riñón de facocero (es mera alegoría regional, no se tome como racial, por favor).






Boris Shoemann ha traducido varios textos del francés (su lengua materna) al español (su lengua en la materna) y también viceversa, de los cuales yo sólo he tenido ocasión de conocer (en papel) Molière por ella misma de la dramaturga francesa Françoise Thyrion y Pensión Vudú por Louise Bombardier, las cuales adquirí al tiempo que yo -y una ilustre camarada- visitábamos el Teatro la Capilla para ver el monólogo Bashir Lazhar dirigido por Mahalat Sánchez del cual, ahora que lo pienso, nunca tuve la atención de escribir nada; creo que esperaré a verlo de nuevo, la verdad fue un trabajo muy chido.





Muy buen trabajo musical, aunque creo que para ser una tragedia rap el ritmo es a veces un tanto flojo, además llama la atención que contando con música original dispongan en algún momento de música externa, aunque, eso sí, bien empleada. No reparé mucho en la iluminación, por lo que se puede concluir que estuvo bien hecha.

Mi primera impresión fue que esos cuatro cuerpos cilíndricos seguramente se construyeron a base de sonotubos para cimbra, prejuicio que se me vino abajo cuando Juanito y posteriormente Samiagamala, se suben a una sin que se mueva ni un ápice, y terminó de derrumbarse (mi prejuicio), cuando comprobé que la escenografía cuenta con un excelente trabajo de carpintería reforzando el alma interna al tiempo que genera una escalera al elemento superior a manera de tapanco. La pintura escénica reacciona favorablemente con la iluminación, y ¿por qué no decirlo?, con el vestuario. Me gustó el juego distributivo de Boris de tres por tres por tres por dos con el elenco, lo cual hace poco acaba de señalarme que es propiamente lo que pide el texto (sería interesante ahondar en esta relación de matemáticas y dramaturgia, pero no lo haré aquí); pero me temo que, si bien las cubetas de plástico a manera de utilería cumplían su función como asientos, rompen la estética garrafalmente en lo visual y estridentemente en lo sonoro. ¿No se pudo disponer para Rogerio Baruch, maestro en arte musical, alguna partida o patrocinio en especie para elaborar elementos que funcionaran como percusiones decentes? Por lo que toca al segundo punto, y en cuanto al primero: ¿se les terminó la pintura o qué? Lo más triste es que sí se les pudo haber terminado la pintura; y como al techo de la sala chica del estado ya se le terminó la última capa de impermeabilizante que le echaron hace seis años, la función del seis de junio tuvo que ser suspendida porque el Ayuntamiento de Xalapa insiste en rendir tributo con la Sala Dagoberto Guillaumín al célebre dios Tláloc. (Llovió y el agua se metió hasta los calzones, pues).





Leslie Velázquez en el papel protagónico complementa su formación y desarrollo como actriz con monólogos y un intenso entrenamiento físico; el resultado se ve y se agradece aunque me comentaba una amiga que el tránsito de niña a mujer es a veces demasiado súbito lo cual descontrola un poco al espectador. Jair Torres, joven actor, se integra al elenco; alguna vez tuve oportunidad de verle en un montaje escolar aquí en Xalapa donde hacía bien su trabajo, no cumplía por cumplir, y en este montaje tampoco es el caso, se la rifa y su “estar ahí” es muy apreciable, lo mismo para Álvaro Zúñiga, Rodrigo Hernández y Freddy Palomec, tres cuerpos distintos en una sola gran energía, sobre todo en la parte de los monólogos entre tres, ¿o será triólogo entre uno? No sé. Uno de los papeles más aterradores de la obra lo encarna Karina Meneses, la terrible curandera que llevará a cabo la ablación en el cuerpo de Bintou de manera clandestina, dibuja los dardos, los cuchillos, y la brutalidad con tanta claridad que la burda recepción del dinero en su mano es, en sí, ya un ligero rompimiento. Buenas actuaciones.

¿Cuántas personas y auto proclamados “creadores” se dan a la tarea de efectivamente, preocuparse por comunicar algo?, con Bintou, sin pretensiones de abanderamiento político, la ORTEUV (Organización Teatral de la Universidad Veracruzana) cuestiona con el hecho de realiza,(y el hecho de poder o no realizar esta obra ahora), el miedo impuesto en un contexto de violencia absurda de afirmar que el cuerpo humano es un templo de individualidad, y que corresponde y debe corresponder a cada quien construirlo o destruirlo.





domingo, 18 de julio de 2010

Este "geste" ya se coció

Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana
presenta:
¿Cómo hacer frijoles?
firman: Los Jorobados


Aprovecho para recordar a la "banda" que sí sea "banda" que mañana arranca la octava muestra nacional de joven dramaturgia en Querétaro y podremos seguirla en Teatromexicano.com

Debido al celo de los creadores visuales de esta obra, (que se respeta), no me fue permitido sacar fotografías en el interior del heroico foro Torre Lapham, pero gracias a una publicación regional, (un tanto chayotera) pude disponer de estas magníficas caricaturas del maestro visual Aníbal Contreras.

Justo el día de mañana hará un año que viví una experiencia inolvidable: dentro del marco de la séptima muestra nacional de joven dramaturgia yo y otro par de amigos de Xalapa tuvimos el gusto de experimentar un seminario de máscara a cargo de la maestra Alicia Martínez, con quien he trabado una de las amistades más enriquecedoras en mi todavía muy pobre quehacer escénico. Dentro de dicho seminario, y al cabo de una semana de inesperados esfuerzos, me enfrenté por fin a la máscara neutra, con resultados no del todo exitosos gracias a mi viciada caja de resonancia, sin embargo fue un ejercicio de concientización que como bien ha indicado esta generación 2008 en su programa de mano: La máscara no me cubrió sino que me descubrió, y es en parte gracias a esta experiencia que me animo a escribir esta breve nota.

Hasta aquí de aperitivos, pasemos ahora al platillo principal, ¡y qué platillos! galleta, mazapán, miel, guarnición de columpio sazonado con flores, ancas a la abstracta, mitades de pastelillos a la Capuleto, todo rebajado con vino francés de pareja cosecha del 21, (15 de diciembre para ser precisos), acompañado con su guarnición de pasta alocado/enmarañada cocida en su ollota express pintada de rojo que sólo se abre para un lado en la convención, y para todos lados en la no convención, clown tenía que ser.

Pasemos a Sixtearnos, (sentarnos pues).

Me parece que desde El insólito caso del señor Morton no había visto un evento de dramaturgia sobre la escena que funcionara tan bien como este, aunque naturalmente son dos caminos completamente distintos me parece que comparten el lenguaje de la creación colectiva, en esta ocasión bajo la dirección de Marla Espinosa.

El clásico binomio tierno/mandilón contra/con líder/neurótica supervisa la cocción de nuestro enmascarado almuerzo. Victor Hugo Montalvo en el papel de Tuk y Gina Martínez como Cuack tratan sin mucho éxito de contener a los personajes en una bolsita con definida convención aunque no mucho atractivo visual.

Unas de las máscaras más "expresivas" fueron las de Galleta interpretada por Julieta Rodríguez Barajas y Mazapán interpretado por Carolina Marin, con leves inclinaciones y sutiles movimientos, (reminicencias del Noh tal vez), las ideas fluían narrando una bonita historia de amor y juro, con testigos de por medio, que Julieta hizo tan buen trabajo en la conceptualización de su máscara que la reconocí en la fila de Timboctou hace una semana.

La musicalización a cargo de Sergio Cabañas Marquina, César Arroyo Ladrón de Guevara y Ana Enriqueta Cerda Méndez se lució al acompasarse con la rutina de tres bichos abstractos interpretados por Karen Spinoso Palmeros (Lagrimita), Lara Ballet (Piquito de oro) y Marcia Nath Barcelata (Cuerpa spin), que con una agilidad y soltura agradable desarrollaron un número muy divertido, esa caminada kabuki a nivel de piso se la vi también a una de las actrices del maestro Abraham Oceransky en doble suicidio y, créanme, no le pedía nada.

Con más empeño por su tienda de pasteles que por su amor al arte, Juanito y José interpretados por Deyhdra Medina Cabrera y Marisol Osegueda Godínez respectivamente, sobreviven (apenas) a la maquiavélica dirección de Jovita interpretada por Tania Hernández Palomares que en su afán de llevar a Romeo y Julieta a su balcón no le importa perder un par de actores en el proceso; este puente mímico actoral profetiza el fin del mundo (convención) como lo conocemos hasta ahora.

Y es que sin reparo ni consideración alguna los clowns hacen su aparición: Coliflor (Martha Margarita Flores Zeleny), Piloncillo (Dora Isabel Rivera Sanabia), Leopondo (Luis A. Yama Calvillo), Pando (Yair Gamboa Campos) y Lipides (César René Pérez) llegan demoliendo la escena para reconstruirla otra vez, y otra vez, y otra vez... y la verdad, (aunque uno no se cansa por que tienen un buen nivel de energía), se vuelven tan chocantes como todo ser libre e independiente llega a volverse.

Violeta Magaña y Luis Jerónimo Torres finiquitan este collage con una capa de brillo elemental; él y ella se desenvuelven en una rutina lineal pero cadenciosa, y muy bella portando máscaras de gestos neutros aunque no máscaras neutras en sí, lo cual funciona bien pues van de la mano con la estética de su rutina y su vestuario.


No vi un ejercicio en forma de "máscara neutra" pero vi actores y actrices desenvolviéndose con soltura en la escena, haciendo con gusto aquello para lo que están ahí, así que como ejercicio de exploración y creación escénica me pareció acertado y muy agradable, los intervalos están cuidados y en general el ritmo sólo decae en un par de ocasiones, durante el principio de la rutina de Juan y José y en el segundo asalto de los clowns, por lo demás este es un montaje que felizmente echa para atrás esta circunstancia de la escena nacional que una querida colega bautizaba como la radicalización de la hueva, (a lo mejor en dos notas más la termino de balconear), algunos se conforman con cumplir, otros con echarle ganas pero también hay quien se entrega y eso el espectador lo agradece.

La guía de Marla Espinosa ha cumplido su fin didáctico y eso hay que reconocerlo; no es difícil, se ve en sus productos, por lo demás las técnicas actorales y de diseño se encuentran ahí para que el que quiera disponga de ellas, como decía el maestro LePage tal vez corramos el riesgo de quemarnos pero también de iluminar.


Dirección escénica de Marla Espinosa

Victor Hugo Montalvo...........Tuk (carácter)
Gina Martínez................Cuack (carácter)
Karen Spinoso Palmeros..Lagrimita (abstracta)
Lara Ballet........Piquito de oro (abstracta)
Marcia Nath Barcelata.Cuerpa spin (abstracta)
Carolina Marin.............Mazapán (carácter)
Julieta Rodríguez Baraj....Galleta (carácter)
Deyhdra Medina Cabrera........Juanito (media)
Marisol Osegueda Godínez.........José (media)
Tania Hernández Palomares......Jovita (media)
Violeta Magaña..................Ella (neutra)
Luis Jerónimo Torres..............Él (neutra)

Coliflor......Martha Margarita Flores Zeleny
Piloncillo........Dora Isabel Rivera Sanabia
Leopondo...............Luis A. Yama Calvillo
Pando.....................Yair Gamboa Campos
Lipides.....................César René Pérez
Sixta...............................La banca

Música original:

Sergio Cabañas Marquina
César Arroyo Ladrón de Guevara
Ana Enriqueta Cerda Méndez

¡Agriegarse está en Máquina!

Compañia Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana
presenta
La Máquina de Esquilo
de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio
Teatro La Caja


Una cosa que para mi pesar y enriquecimiento personal he entendido en las últimas semanas es lo verdadero de una lección que acabo de recibir en la maestría de historia del pensamiento en cuanto a que yo, al igual que la mayoría, suelo dar por entendidas ciertas cosas de las que en realidad, parafraseando a Platón en la voz de Sócrates, (y también viceversa) no sé nada.

Gracias a una perenne formación de arquitecto y a la compañía de camaradas, colegas y ociosos (queridos y admirados todos), con un conocimiento a veces vago a veces profundo de producción teatral, creo poder explicar lo que es un Periakti o las características del Ágora y la Skena, y confieso que alguna vez llegué a pensar que este elemental conocimiento era suficiente para decir en una charla de café que conozco las aportaciones de “los griegos” (o atenienses/salaminos, olímpicos, lésbicos –SIC-, ditirambos, corifeos, bardos, rapsodas) a la escena contemporánea.

Lo cierto es que no.

De la mano del dramaturgo Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio la Organización Teatral de la UV ha presentado en las diversas facultades la lectura dramatizada de la obra La Máquina de Esquilo, la cual es un compendio informativo que presenta los orígenes griegos del fenómeno comunicativo que hoy conocemos como teatro.

Como el geek comiquero que soy disfruté la adaptación cinematográfica de la novela gráfica de Frank Miller y Lynn Varley , (como aparentemente también algunos miembros de la compañía); más que utilería o escenografía los actores se ayudaron de algunas pautas visuales para desarrollar el contenido del texto, (el ritmo está muy castigado, parece que cada quien va por su lado, pero recordemos que no es un montaje); cuando el coro, el protagonista y el antagonista han sido depositados en la escena después de su reseña historiográfica los actores desarrollan la lectura de extractos de las obras de Esquilo tergiversados, (a la coloquial buena) por el autor.

Este texto de Luis Enrique se muestra a veces informativo, a veces coloquial, a veces incluso, (en el texto) ceremonioso. Salvo por unas sutiles: “Ahora sí nos cargó la chingada”, y una referencia visual a las imprescindibles teiboleras me parece que más que preocuparse por desarrollar su lenguaje, el objetivo del autor es disponer de primera mano información interesante; se me antoja un texto que se preocupa de curar un poco esa falta de lectura y falta de cultura que la wikipedia y Rius no alcanzan a medio compensar del todo.

Me ha gustado estar ahí… apenas, (pues llegué con nada más que media hora de anticipación y la cola para entrar se salía del lobby), me parece que los que concurrimos a la caja el día de ayer recibimos un esfuerzo didáctico, (como occidentales o menos orientales con respecto a….) para acercarnos al estudio de los textos antiguos griegos a través de otra vía que no sea las versiones, y tergiversiones de los escritos de sir Robert Graves. Hay que recordar que los nacidos en este hemisferio del planeta y desarrollados durante el post 68 debemos nuestro mediano interés por la antigua cultura griega gracias a las versiones de los trabajos del mentado sir tumbas, cuyos refritos hollywoodenses últimamente están saliendo de la patada. (Léase furia de patanes).

Este embrión de montaje es agradable y sumamente recomendable si se le toma por lo que es: una lectura dramatizada de un instrumento educativo. Los actores tienen sus fortalezas y sus vicios, sin embargo no es este el montaje para determinar quien sobresale y quién no.

Por su carácter didáctico me recordó la obra Moliere por ella misma de la dramaturga Françoise Thyrionque, que fuera interpretado exitosamente en Xalapa por la actriz Sherry Denis.

Me parece que este trabajo es el parte aguas de una labor educativa que la Organización Teatral de la UV se ha estado tomando en serio en el interior de las facultades y en lo personal me gustaría ver que con la sencillez y generosidad que algunos de sus integrantes han demostrado en años recientes se sigan elaborando, circulando y pasando de oreja a oreja más y más compendios nuevos de la historia del teatro.

Lejos de saciarme me he quedado con un hambre más profunda.

Es importante defender ambas trincheras: por un lado la reinterpretación y contextualización de textos clásicos de probada universalidad en su contenido, por el otro, nuevos textos que concentren información interesante para los públicos, que sorpresiva y felizmente, los empieza a haber más. Personalmente, sólo deseo que con estas notas nunca llegue a pretender merecer otra cosa que ser alimentado en el pritaneo.

sábado, 3 de julio de 2010

5,837 V.S. 2,187 + 691 + 499

Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana,
Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana y
el Instituto Queretano para la Cultura y las Artes
presentan:
Timboctou
de Alejandro Ricaño
Fotografías por Tonycandil



Antes que nada no vayan a Timboctou; es que ¿ir a un lugar tan lejano? ¿para qué? si son sólo 5,836.81 kilómetros (3,626.83 millas) la distancia que media entre Timboctou y Johanesburgo. Si nos apuramos tal vez aún alcanzaremos a ver a Mickey, a Donald, a Goofy, al Bofo, al Cuau o al Conejo nadando en una alberca llena de cerveza. Si no es para ir a la copa mundial PIFIA de Sudáfrica ¿A mí qué madres me importa dónde queda Timboctou? (Son sólo nueve paisitos africanos de frontera incierta de por medio).


¿Qué me importa lo que le pase en un sólo cuarto de hotel a un sólo (y singular) par de gringos y a un inconsolable cuasi-poeta español?¿Por qué tiene que importarme lo que pasa en Puerto Vallarta cada verano con su spring break? ¿En cada Mc Donalds con su happy meal y su three dollar menu?, ¿En cada kilómetro de frontera donde matan o se mueren unos pocos guates zerotes buscando un nuevo comienzo después de hacerle unos "servicios" a un negro en Tijuana... ejem.


¿En qué me afecta lo que pase en Juan Rodríguez Clara, en Cosamaloapan o en Acayucan? ¿Qué me importa lo que le pase con su esposa al hijo de un conocido lavandero cerca de la pérgola, a un costado del estadio xalapeño por una bronca con una torre de oficinas en Araucarias casi esquina Lázaro Cárdenas (donde, además, sin minuta ni consulta ciudadana alguna se colocó una de las estatuas más horrorosas y simplonas del país)? ¡SON LUGARES LEJANOS! ¡NO TIENEN NADA QUE VER CONMIGO


¿A mí en que me afecta que bajo la certera batuta de un exlíder sindical recién instalado la Procu siga a la AFI, mientras la AFI sigue al CISEN, mientras el CISEN (que a su vez vigila a la Procu )le comenta a Burundanga que si se la da a Bernabe que se la da a Muchilanga si se la echó a Burindanga porque a Burundanga le huelen los pies? ¿Nos enteraríamos de esto si no fuera por la desinteresada colaboración de agencias externas siempre y cuando no estén pendientes del estreno de Toy Story 3? ¡Guau! Me hice bolas, mejor no empiezo a hablar de vaqueritos... otra vez.

Después de obtener una mención honorífica en la Paz por el concurso nacional de dramaturgia 2009 que convoca el Instituto de Cultura de Baja California y el Instituto Nacional de Bellas Artes, y a casi un año del imprescindible éxito de Más Pequeños que el Gughenheim, Alejandro Ricaño retoma a un 75 por ciento del elenco de dicha obra, suma nuevos complices y estrena Timboctou, que se presentará en la octava muestra nacional de joven dramaturgia en la ciudad de Querétaro el próximo martes 13 y miércoles 14 de julio a las 21:00 horas en el museo de la ciudad.


Para emplear una terminología adecuada respecto a la propuesta plástica diré que la escenografía está bien chida, el fondo con sus periódicos, la mancha, la sombra, el teléfono, todo entra en el momento justo para reforzar el contenido de la obra, la utilería dispuesta y ordenada, (se me antojó el coctel de frutas). Después de Riñón de Cerdo para el Desconsuelo Guiedana López sube a las alturas de un columpio narrativo el cuál tuve la suerte de conocer en un montaje experimental de alumnos de la Facultad de Teatro titulado: Cómo hacer frijoles... De igual forma, al ver el frente del super Cadillac, las llantas y volante no pude evitar el recordar un montaje que se tituló Cruel Tears que se montó hace un par de años en la Facultad, (estas son referencias desde mi experiencia como espectador por supuesto, no conozco los procesos ni marcos referenciales de la propuesta plástica); se percibe aquí una disposición de la maquinaria escénica en torno a la representación como suceso, el resultado fue acertado casi todo el tiempo, nada sobró, nada estorbó. Lo mismo que la iluminación y sonorización, no fueron tan sutiles como en Idiotas contemplando la nieve, pero se cumplió bien el cometido, un resbaloncito con the translation que pasa de largo por ser estreno. Con un vestuario elemental y funcional Ricaño y compañía cumplen la expectativa reflejada en un comentario del maestro Alejandro Luna respecto a la "riqueza" del quehacer teatral mexicano donde con muy poco se dice mucho cuando no todo.


Con excepción de dos compañeros que colaboran de la ORTEUV y so pena de que me equivoque, (ahí me corrigen), no creo que el integrante más experimentado del elenco sume más o un poco más de diez años de tablas, (lo comento sin ninguna forma peyorativa debido a que he visto actores de muchos años de carrera actuando increíblemente mal), sin embargo, a pesar de internacionalizaciones no muy convincentes y un pequeño lapsus en Puerto Vallarta se aprecia un sólo nivel de energía que arranca, se desarrolla, varía y muere al empecinarse en conducir de regreso y atropellar a un descuidado gringo, (hasta aquí la cagó Santa Anna... Smooth!); me parece que todos dan un SI completo al escenario y eso se aprecia y se agradece.


¿Me gustó la obra? sí, y la volvería a ver con gusto, sonará a rodeo, pero a mi parecer no es la mejor obra de Ricaño, aunque sí es de los mejores montajes que he visto en Xalapa.


Debido a su condición geográfica Timboctou o Timbuktú fue un importante centro religioso y comercial donde convergían caravanas de comerciantes, religiosos y mercenarios; en el pensamiento antiguo marcaba la diferencia territorial entre el África "blanca", (Egipto, Cártago, Numidia), y el áfrica negra; en la época medieval se pensaba incluso que Timboctou era una de las puertas de acceso al mundo infernal, (geográficamente claro, ya que teológica y conceptualmente era la mujer). ¿Sabe qué? Mejor si vaya a Timbuktú para que alcance a conocerla, porque las tormentas de arena del Sahara, la migración y la indiferencia han ido demeritando la otrora rica ciudad comercial y centro religioso.

Por lo demás, le recomiendo que no se pierda Timboctou, (o Timbuktú, da igual, ninguna de las dos formas es estrictamente correcta), le aseguro que saldrá con ganas de viajar a un lugar aún muy lejano, si ese viaje consecuente será para conocer o escapar ya será cuestión de usted.


Para la distancia de Timbuktú a Johanesburgo se consultó: www.trueknowledge.com

Para las distancias de Tijuana a Puerto Vallarta, de Puerto Vallarta a Querétaro y de Querétaro a Xalapa se consultó: http://aplicaciones4.sct.gob.mx/

Fotografías de Luis Marín / Tonycandil

lunes, 28 de junio de 2010

Contemplando mi nieve de limón

Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana presenta:
Idiotas contemplando la Nieve
de Alejandro Ricaño
dirección de Alberto Lomnitz


Algo helado está pasando en el ambiente teatral contemporáneo; tan sólo el año pasado en la 7° muestra nacional de joven dramaturgia se presentó una lectura de la obra de Gibrán Portela: "Alaska"; algunos meses más tarde Elena Guiochins nos dejó fríos delegando a la dirección de Alberto Lomnitz su electrizante obra: “Prendida de las lámparas”, narrándonos exitosamente la no muy electrizante vida (que vida no obra) de la escritora Rosario Castellanos. Otro refrescante suceso fue el festival de dramaturgia Ola nueva llevado a cabo en la ciudad de Acapulco y dirigida por Gabriel Brito a quien tuve el gusto de conocer en la ya mencionada 7° muestra nacional de joven dramaturgia donde, además, Alejandro ventiló su aclamada y divertida obra “Más pequeños que el Gughenheim”, ganadora del premio nacional de dramaturgia Emilio Carballido.

¡Caray!, ya se me terminaron las referencias frigoríficas, pero no importa pues seguramente habrá más, y seguramente habrá más porque seguramente esta no será la última obra de Alejandro Ricaño que veremos en Xalapa a cargo de la ORTEUV, si es que la UV sabe lo que le conviene. -SIC-

Ricaño está imponiendo un ritmo de trabajo que refresca un abochornado ambiente cultural que una querida colega bautizaba como la radicalización de la hueva; egresado de la facultad de teatro de la universidad veracruzana ha sabido continuar relaciones de amistad/complicidad con sus contemporáneos así como la búsqueda de un lenguaje propio que en "Idiotas contemplando la nieve" da un paso bien plantado abonado por una de las mejores compañías teatrales del país. (¿Una de las dos?, a mi parecer sí, pero en vista de que son pocos los privilegiados que saben sumar lo delego a nuestra consideración personal, como decía un lapidario crítico: el tiempo dirá lo que tenga que decir).

La historia tiene un poco de hipo, sin embargo el interés no se pierde nunca, gracias en parte al timming que Ricaño ha ido trabajando desde "un Torso, Mierda y el Secreto del Carnicero" y en parte también a un acierto visual por parte del director quien propuso también el diseño escénico conformando una serie de niveles rectangulares que van creciendo hasta topar con el ciclorama convenientemente pintado con un efecto de fuga que le da profundidad a la escena en el aspecto visual. Estas plataformas fueron pasadas al fuego cromático por la pintura escénica de los maestros Jesús Castillo Gutiérrez y compañía que junto a su equipo de Paso de gato repiten exitosamente la mancuerna con Alberto Lomnitz que diera buen resultado en Prendida de las lámparas.

Antes de estar peleado el vestuario está convenientemente resuelto sin mayor pretensión, lo cual, (considerando recientes asaltos a la razón y faltas de inteligencia visual), se agradece. Hay una rica variedad de situaciones y posiciones, es agradable ver que a pesar de retomar el formato frontal se siguen buscando posibilidades, tomando en cuenta que a pesar de ser una ciudad con rica tradición teatral Xalapa casi no tiene espacios que ofrezcan mucha posibilidades en cuanto a formato espacial escénico, (dos nada más para seguir sumando). La sonorización tampoco es algo del otro mundo pero es puntual, oportuna y sutil, en realidad reparé poco en ella por lo cual debemos entender que fue un trabajo bien hecho, lo mismo que la iluminación, los spots, cenitales y ambientes que entraron con la graduación adecuada para construir la escena sin imponerse fortuitamente, repito, reparé poco en ellos de lo cual podemos concluir que fueron buenos trabajos. (o que a mí me falta más observación, que también es posible). Felicitaciones al héroe de mil batallas Miguelón Herrera así como al joven y querido señor Chang... ¡¡¡QUE TODAVÍA ME DEBE UN LAPICERO!!! …Mejor no hago olas que yo y otro par debemos por ahí todavía un taladro.

Héctor Moraz y Karina Meneses nos llevan de la mano por los trágicos acontecimientos que preceden a la caída de la nieve, con sutiles sugestiones se cuelan oportunamente en la historia para reforzar el desarrollo de sus compañeros.

El encuentro de actores conformados con las nuevas generaciones emergentes suele ser el pelo en la sopa de toda compañía, sin embargo Álvaro Zuñiga, Lesly Velásquez y Rodrigo Hernández no piden nada a sus coprotagonistas, de igual manera (y con la justa fama en el nombre) la conocida y guapa Cariño Selene sigue la tradición que impusiera en Rosalba y los llaveros y desarrolla un convincente papel al lado de los imprescindibles Félix Lozano y Alba Domínguez, caracterizando un personaje que nos remite a las Adelitas electorales que después de pasar una semana en un Motel aprenden todo lo que necesitan saber para ser una poderosa fuerza política en nuestro país; por alguna misteriosa e inexplicable razón este personaje gozó de una aclamación popular de casi un minuto por parte del público veracruzano (la sala llena a más no poder por cierto) a una semana de su proceso electoral.

La apertura y creatividad que dejan años de trabajo profesional se ven en el desarrollo de los personajes de Raul Santamaría, Marco Rojas y Rosalinda Ullóa, así como Luisa Garza y Jorge Castillo; no hay huella, (al menos no mucha), de sus personajes anteriores, se percibe un esfuerzo creativo por prácticamente todo el elenco, además del apoyo técnico de Yoruba Romero y Joaquín López Chas bajo la batuta del maestro Austin Morgan, sumándose al trabajo de diseño y promoción de Marichú García Salazar y Omar Munguía Hernández así como la asistencia en la dirección de Miriam Cházaro.

En un ánimo de contribuir antes que señalar, el efecto de la nieve cayendo es muy hermoso cuando es individual, pero la nevada colectiva se ve demasiado "chorreada", sería muy agradable ver que la nieve cayera de forma uniforme sobre todo el espacio, un acomodo paralelo a las calles que soltara la nieve más lento en la boca y más rápido en el fondo mejoraría este último cuadro que es muy agradable además de emblemático, no tanto como patita de ajolote congelada, pero bueno.

La nieve cae y cae oportunamente, pues el calor y el bochorno han estado de los mil demonios, en el frío que envuelve a los desgastados protagonistas su ignorancia, mediocridad y conformismo encuentra un poco de redención, (para luego volverse a fundir en esa ignorancia, mediocridad y conformismo que no suele pasar en tiempo de compensación de sus octavos de final), y aunque San Ricaño no es ningún ángel redentor, si ha evangelizado un poco más de público apático que no vamos al teatro por que preferimos ir al fútbol, al Motel, a Liverpool, o arreglar nuestro baño para poder cagar a gusto... y yo sin mis chilaquiles.

Y por último detalle una ligera contribución política: la gelatteria de los lagos cierra a las 9:00 de la noche, así que si se les antoja una nieve o un helado a la salida del teatro y no se conforman con un sorbete con crema batida de "a la vuelta", será mejor que se lo echen antes de la función o frustrados y antojados terminarán sin su pequeña reparación con la esperanza de que abran el domingo en la mañana. -SIC-




Pdta.- Con mucho cariño le dedico este, mi primer intento de crítica teatral a mi amigo y maestro Gonzalo Valdéz Medellín, que con mucha paciencia logró arar una tierra a la que muchos bueyes le sacaron. (Por supuesto que no le estoy llamando buey a él, aclaro).

viernes, 23 de abril de 2010

Furia de Patanes


Reciclando unas pocas diapositivas que sobraron de 2009 año del Universo, la película comienza narrándonos la historia de la victoria de los Dioses sobre los Titanes, y explicando cómo despues de venadearse a Hades, su carnalito, el buen Zeus creó a un montón de bestias ingratas parecidas a él llamadas hombres que no teniendo nada mejor que hacer decidieron sublevarse contra los Dioses y dar materia a libros, comics y refritos hollywoodenses.

Es aquí donde aparece nuestro héroe de vientre plano y barba partida en estado lactante.

Al ver a un ruquillo chistoso liberando de su cápsula de contensión a un chamaquito
chillando puedo imaginarme lo que pensaron; pero se equivocan, ni le ponen Clark Kent, ni su nave trae placas de Kriptón, es el pequeño Perseo que cual buen profeta judío -SIC- es rescatado de las aguas por un humilde pescador que se convertirá en su padre, esto debido a que la madre del infante, a la cual sigue abrazado, ha ido a reunirse con sus antepasados, eso, o el escuincle profería unos gases neo titánicos en el interior de la caja.

El joven Perseo ha crecido en medio de los berrinches de su padre a los Dioses por la baja del producto, la pérdida de sus insumos, los altos índices de desempleo
y como quien no quiere la cosa exclama frente a su hijo: Algún día alguien deberá hacer algo.

Como buen joven curioso, nuestro querido Perseo mira al horizonte sobre el mar preguntándose por sus origenes, (si fumaba un chumo hay que reconocerle que lo mantuvo fuera de cuadro), y navegando con su familia llegan a un acantilado que emulando a Rhodas o a New York ostenta una estatua escala uno a mil veces sepa la madre de el poderoso Zeus armado con su rayototote; sin embargo este momento de felicidad contemplativa dura poco pues unos infieles herejes provenientes de Argos le taladran las patas al desafortunado monumento que cae al mar sobre una desafortunada lancha de pescadores y... ups, sorry. (Me acordé del correcaminos y el coyote con su paragüitas). Entonces, enmedio de la batalla de los soldados de Argos y unas míticas diablas voladoras, y al más puro estilo de Gandalf el mago aparece Hades envuelto en una nube negra y de un golpe fulmina a todos y todas menos al joven Perseo que alcanza a salvarse sobre los pedazos de su embarcación.

Hades comparece ante el mismísimo consejo de los dioses, todos ataviados con sus
respectivas armaduras cual si fueran caballeros del zodiaco, (juro que ví a Aldebarán de Tauro por ahí ), y propone que se le permita meterle a los mortales unos buenos sustos calibre torres gemelas para que vuelvan a suplicar y rezar a los Dioses, nuestro villano es secundado por Poseidón enunciando la única frase que tiene en toda la película: Zeus, nuestro hermano dice la verdad, escúchalo; Al menos en la versión original le tocaba a él liberar al Kraken, pero en este refrito se nos presenta como el Lépido del imperio Olímpico. A pesar de los berrinches de Apolo, Hades obtiene luz verde.

Perseo es contado entre los sobrevivientes y es llevado a la presencia de el rey Cefeo y la reina Casiopea en compañía de su nada despreciable hija Andrómeda que tiene un gesto de gentileza con el desvalido joven y le ofrece un alipúz, sin embargo es contenido por la versión mitológica de Clint Easwood que más adelante pasará a ser su general al mando. En medio de la juerguiza la reina Casiopea tiene la ocurrencia de comparar la belleza de su hija con la de la diosa Afrodita y es aquí cuando empieza una banda sonora que recuerda un tanto a la de tiburón para anunciar la llegada de Hades que con el fin de asestarle unas cuantas cachetadas silenciadoras a la insolente reina; después de retirarle sus cremas antiarrugas anuncia que liberará al Kraken y destruirá la ciudad de Argos con todos sus chiquillos y chiquillas a menos que sacrifiquen a la princesa Andrómeda, acto seguido, le pone una calentada calibre barrio bravo de Tepito a Perseo diciéndole que tal es la voluntad de su padre, y aunque este se muestra dispuesto a entrarle al trompo con Hades es oportunamente contenido por una misteriosa y sensual edecán envuelta en blanco. (¡Tamaña juerguiza era aquella!).

Como podrán imaginarse la noticia de que el joven Perseo es hijo de los dioses no le sienta muy bien a nuestro Clint Easwood griego, llamado Drako (Nada que ver con Harry Potter y esto para ya no desmerecer a una verdadera presencia mítica) que al más puro estilo de granadero de Azcapotzalco comienza a interrogarle. Andrómeda esta dispuesta a sacrificarse mientras Perseo en su calabozo recibe la visita inesperada de Io. No Yo que a mí me vale madres, sino Io, una semidiosa como él que lleva la maldición de vivir eternamente y que no es otra sino la sensual edecán de blanco ya antes mencionada. Acto seguido le cuenta de sus origenes que se remontan a la guerra del rey Acrisio con los dioses, (que originalmente era abuelo de Perseo y no cornudo de su madre), y Zeus en lugar de optar por meterle al rey blasfemo uno de sus rayos por el culo, prefiere meter su rayo super especial en un lugar que le duela más, es decir, el de su dulce esposa. Es aquí donde Zeus vuelve a aparecer en su forma terrenal que no es otra que un águila calva a la que nada más le faltó graznar: "I want you to join the Olimpo", y disfrazado de Acrisio le llega a la mamá del héroe, nuestro valeroso Dios emprende la huída y deja a su nuevo vástago y a su madre encinta en manos de un rey enfurecido que los encierra en la cámara de contención que citamos al principio de la historia y los arroja al mar al tiempo que recibe una descarga eléctrica calibre huelga de la CFE.

Enterado de sus orígenes y convencido por Io, Perseo decide ir a interrogar a las Grayas (unas adivinas con carácter de Michael Jackson´s thriller) sobre la forma de vencer al Kraken, es aquí donde conocemos a su grupo de acompañantes, (guerreros por supuesto), entre los que se cuenta un par de hermanos que parecen la versión adulta de los gemelitos de Rugrats, y un segundo al mando ya entrado en años que no sé porqué no puede dejar de recordarme a papá pitufo. Todos emprenden el viaje con la plena conciencia de que no servirán para otra cosa que como carne de cañón para salvar al protagonista de la película de los horrores que se avecinan.

Armándose Perseo desentierra al nostálgico Bibo, que para los que no vieron la versión original venía siendo la versión mitológica en búho de R2D2 creado por Hefestos para compensar un regalito que Zeus le quería dar a su nene por cuenta de la diosa Atenea, ante el ya tan gastado recurso cómico de la referencia del refrito uno de los machos de Perseo se limita a un lacónico: No preguntes.

Al más puro estilo de Laurel y Hardy hacen su aparición dos memos decerebrados que con ese clásico acento de iraní pro xenofóbico manifiestan su deseo de unirse a la expedición, presentándose como cazadores género indie y preguntando a nuestro agerrido protagonista si conoce la mejor forma de herir una Quimera o degollar a un Centauro, como si hiciera falta presumirnos el poderío de su departamento de arte.

Mientras tanto Hades ha ido a entrevistarse con el cornudo de Zeus, el rey Acrisio, le informa sobre Perseo, y dándole un beso francés con el fin de otorgarle superpoderes, (espero), le ordena destruir al muchacho.

Los valientes guerreros continuan su camino; como pueden imaginarse el joven Perseo es poco menos que la Bitch del grupo y es entonces cuando Drako se lo lleva a lo oscurito con el fin de agarrarlo a espadazos, descubriendo que efectivamente hay un Dios dentro de él, en lo profundo, muy profundo... bueno ya, suficiente.

Vagabundeando por ahí nuestro héroe parece haber llegado a los establos de los estudios Columbia/Tri Star pues se topa con un montón de blancos caballitos alados pastando, pero no, son sólo el harém personal del mítico pegaso que en un afán integracionista ha mudado a un color pantera con lo que resulta ser un caballo negrote que sólo se apacigua cuando la señorita Io le acaricia la cerviz. (Para los que no sepan lo que es la cerviz... en fin, investíguenlo).

De repente y partiendo por la mitad a un par de los acompañantes de Perseo reaparece el rey Acrisio que con el beso francés de Hades se ha vuelto una especie de híbrido de hombre lobo, wolverine y bruja de blair que (cómo decía mi hermano Mario) estaba más feo que pegarle al niño Dios en navidad. En un épico combate, el rey Acrisio pierde una mano de cuya sangre empiezan a brotar los nostálgicos escorpiones gigantes que se remontan a la versión original, acto seguido se da la lucha sin cuartel que, eso sí, en cuanto a la acción nada le pide a la versión original, pero conceptualmente, (como toda la película), es más parecido a un super comercial de Raid mata bichos.

Mientras, de regreso en Argos, la gente se ha ido poniendo más y más nerviosa debido a los incesantes clamores de un indefinido fanático que metiendo la mano al fuego frente a todos, (idea que seguramente se la fusiló a Gael García en el crimen del padre Amaro),clama por la devoción al Dios Hades y el sacrificio de la bondadosa princesa Andrómeda que se encontraba con su grupo de damas emprendedoras repartiendo despensas Chedraui a los pobres.

Rodeados de escorpiones cada vez más grandes el grupo no parece tener mayores esperanzas, entonces hacen su aparición los Djinns, genios del desierto que vienen siendo algo así como un híbrido entre los Tusken Raiders del desierto de la guerra de las galaxias, el güey árabe tatuado de la Momia regresa, y el milico afgano patiño de Silvester Stallone en Rambo II; dicen que cada que son lastimados reemplazan su miembro herido por una leño cualquiera, (me pregunto si serán oriundos de Hidalgo) y después del clásico: No confío en estos seres extraños papá pitufo, sí pero no nos queda de otra, el mero mero de los Djinns pasa a volverse el Chewbacca del grupo.

La guardia de Perseo entierra a sus muertos dejando sus cabezas convenientemente afuera para colocar un par de monedas en sus ojos, lo que seguramente será otro recurso mitológico mal investigado y mal aplicado. Los Djiins ofrecen a Perseo y a sus acompañantes un paseo a bordo de sus escorpiones domesticados, quien pueda explicar cómo domesticaron y ensillaron a esos animales en el transcurso de dos escenas se ganará un litro de babas de medusa original.

Nuestros héroes llegan al jardín Estigio, que resulta estar en el mismo desarrollo habitacional de la montaña serpiente de Skeletor y el oráculo de los ancianos de 300 espartanos, y con más curiosidad que temor en sus agerridos corazones encuentran a tres hermanas en una no muy buena hora del día ya que no se ha desprendido de sus mascarillas de aguacate además de que padecen un severo caso de hongos en la piel, a cambio de que no les corten el internet le dan a Perseo la clave para vencer al Kraken, que consiste en mostrarle la cabeza de Medusa que produce un efecto similar a la cuenta de Telmex quedando así convertido en piedra.

Las circunstancias no son nada favorables para nuestro emprendedor semidios, pues
exceptuando a su fiel Chewbacca, el resto de los Djinns y los cazadores indies los abandonan, es entonces donde un incierto vagabundo pisándole los talones a nuestro héroe se rebela como su padre Zeus, que le ha venido a decir que ya estuvo bueno de tanta bohemia y que se regrese al fraccionamiento campestre Olimpo junto a él; pero él se niega, Zeus le dice que ya que se ha negado a usar la credit card que le regaló al menos acepte un centenario para empeñar en la versión mitológica de Monte de Piedad, el denominado infra mundo.

Mientras esperan en la cola del monte para empeñar su centenario juegan volados y tiran rayuela sobre un lago y es entonces cuando llega un armatoste parecido a los carros alegóricos oxidados del carnaval de Veracruz una semana después de la juerguiza que además todavía trae una botarga cadavérica pegada. Subidos como reinas de la primavera los valientes guerreros crucan el río de los muertos mientras Io cuenta como Medusa fue maldecida por Atenea, (en el mito original fue la diosa Era), producto de una aventurilla que tuvo con el dios Poseidón, y que debido a su militancia en el partido lesbico gay transgénero no podrá ayudarles contra ella.

Hemos llegado a otro desarrollo habitacional que comparte terreno con las minas Tirith del señor de los anillos y el castillo de Fiona la novia de Shrek, Perseo advierte a sus camaradas que mantengan baja la mirada y pueden escucharse las risitas burlonas de la villana en cuestión: Medusa.

Uno por uno los machos de Perseo van mordiendo el polvo empezando por el desafortunado papá pitufo que fiel a su referencia simbólica cae en lo profundo de la olla hirviendo de Gargamell. Quienes por poco muerden el polvo también son el Djinn Chewbacca y Perseo, pero gracias a los rápidos reflejos de este último nuestro querido Chewbacca es rescatado antes de convertirse en una fogata ambulante.

Como dándose a desear Medusa asoma su cascabelera colita entre las jónicas ruinas de la caverna rodeando a los gemelitos rugrats que habiendo dejado atrás al pobre Drako quien ha sido herido por una flecha, perdidos y confusos tratan de hacer frente a tan formidable oponente, no tarda mucho en darles chicharrón y poder así ocupar su primer cuadro completo donde por fin podemos apreciar un convincente desarrollo con respecto a la versión original, ya que, aparte de su moderno tocado viboresco presenta una preciosa cara de lolita que se transforma en una suerte de chupacabras cuando le da indigestión.

Jugando a Tom y Jerry Perseo y el Djinn torean un poco a Medusa hasta que este último intenta sorprenderla sin conseguir nada más que un ligero corte de cabello, tras lo cual la villana se apodera de él. Cosa curiosa, cuando Medusa le aplica la chupacabrea nuestro amigo no se convierte en piedra, y esta descubre que se debe a un piloto Gas Express que mantiene encendido en el sitio donde debiera hallarse el corazón, por lo que nuestra sexy super villana procede a apretarlo con su cola, (ya habíamos mencionado que estaba hecho de leños ¿verdad?), hasta que lo revienta y lo convierte en astillas que se quedan refulgiendo a la espera de que tantos mil años después el buen Moisés junto a sus diez plagas emprendan su cruzada personal para liberar a su pueblo de Egipto; Steven Spielberg creo en ti.

Toca turno al desafortunado Perseo quien es oportunamnte rescatado por el valiente Drako que haciendo el mismo truco que Punisher con sus cuchillos derriba una estalactita del techo de la caverna que aplasta la ya tan mentada cola de la villana quien sumamente ofendida convierte en piedra a Drako que alcanza a dibujar una siniestra sonrisa con aires de: "Pero sigo siendo el rey". Este valiente sacrificio ha dado tiempo a nuestro héroe de recuperarse y apollándose en el reflejo de su escudo (tal vez la única referencia mitológica que se respetó en toda la película), al puro feeling consigue rebanarle la cabeza; la villana como que no se la cree y es hasta que mira su propio cuerpo latigeando como caracol cubierto de sal lejos de ella que por fin parece exclamar: ¡Vaya, esto es un problema!.

Con más pena que gloria por la perdida de sus machos Perseo abandona la guarida de
Medusa y va a reunirse con la hermosa Io, pero antes de que ella pueda exclamar: "Ahora que eres macho tómame", alguien más le atraviesa por la espalda y no es otro que el mismísimo rey Acrisio que insiste en cobrarse en sangre de Semi Dios los cuernos que le pintó Zeus. Io cae malherida y Acrisio se avalanza sobre el enfurecido Perseo, y como podrán imaginárselo, se lo lleva de calle, sólo una oportunidad, emplear la credit card de su papá para satisfacer la sed de venganza del rey Acrisio y en recuerdo de la hermosa Io lo atraviesa también, pero por delante.

Acercándose a su agonizante amada Perseo exclama: "Io, estoy aquí", y ella le responde: "Yo también estoy pendejo, por si no lo notaste me estoy muriendo", caen en la cuenta de que el eclipse ha comenzado y que tanta cuchillada parece haber sido inútil. Io se fuma su último porro y desaparece entre el humo, Perseo entonces como todo buen junior apenas papi le da su cadillac, (que no es otro que el oportuno pegaso), y su credit card está listo para irse de farra

Zeus da la tan temida orden y su hermanito Hades libera al Kraken, tal como lo anuncia nuestro fanático fundamentalista en Argos que parece por fin haberse definido y clama por la princesa Andrómeda para que sea ofrecida al Kraken. Los fanáticos enardecidos entran en el palacio y se llevan a la pobre joven a un baluarte donde enfrentará su destino siendo amarrada, (y no encadenada) mientras un montón de tentáculos empiezan a castigar y golpear las costas de Argos sado masoquisticamente lo cual parece enfurecer al buen Zeus pues su colección de figurillas de acción empieza a verse mermada y eso, (como a todo buen coleccionista) lo debilita, es entonces donde Hades le rebela sus intenciones de venadearle el mundo, el pobre Zeus con ojitos de borrego a medio morir contempla atemorizado a su
hermano.

Si bien la misión de Perseo parece estar llegando a buen termino Hades lo recibe con un montón de diablas voladoras que se la viven pasándose la cabeza del héroe, (la que le cortó a Medusa por supuesto), de una en una, hasta que el príncipe un poco harto, las destruye por completo.

Otro punto a favor del departamento de arte es el terrorífico Kraken que se clama desde el oceáno, esto tomando en cuenta que el original parecía un hijo bastardo de king kong con un pejelagarto. Entre los tentáculos de Kraken... ejem... Perseo termina de liquidar a las molestas diablas y aprovecha la mirada de estrella porno insaciable que kraken pone sobre Andrómeda para mostrarle la recién recuperada cabeza de Medusa convirtiéndolo en piedra y llevándose de por medio a un par de fanáticos al desmoronarse.

Hades aparece frente a Perseo con la intención de darle una titánica zurra y Perseo a la voz de Shazam le arroja la credit card de su papá con toda su carga eléctrica mandándolo al fondo del oceáno. La princesa Andrómeda le ofrece sus gracias a Perseo quien al parecer después de haber pasado tanto tiempo entre sus machos se muestra desdeñoso y se despide a bordo de su pony volador.

Lleno de nostalgia Perseo vuelve al sitio donde comenzó todo este titánico relajo y contempla el acantilado donde su familia fue aplastada por el Zeusote de piedra, aparece entonces el Zeusito chiquito para manifestarle su agradecimiento a su vástago y llevárselo al Olimpo, pero el joven, como todo buen Dandy venido a más se niega para no contaminarse con los frutos de la fama recién ganada. Su papi resignado se limita a devolverle a su amada Io para que el pobre no esté solo. (¿Y la cheyénne apá? bien hijo, gracias por preguntar).

Aunque en lo personal me gustaría ver una versión de la Odisea con Robert Downey Jr en el papel de Ulises dudo que haya "in all the state of California" alguien capaz de interpretar exitosamente ¡no ya los descubrimientos arqueológicos por Zeus! sino al menos los trabajos de Robert Graves sobre los mitos griegos con la tecnología moderna y mantener las espectativas del público contemporáneo que lleva años de agringarse.

Concluimos que si uno va al cine a ver Furia de Titanes sin mayor espectativa que ver una escena de acción seguida de otra sin ningún sentido entre ellas cumple cabalmente su mítico cometido.