martes, 8 de febrero de 2011

EGIPTO: ¿EL PODER DE MUBARAK ES EL DESPODER?

Juan María Alponte
http://juanmariaalponte.blogspot.com/

Egipto tiene 50 siglos de civilizaciones. Un general, menos impávido que las pirámides, gobierna desde 1981. Día exacto: el 14 de octubre. El país tiene fronteras difíciles que, desde centurias, plantean problemas: Israel, Palestina, Libia, Sudán. El Cairo sobrecoge, deslumbra y asombra. Es un mundo de culturas y religiones que pululan en las calles, llenas, fermentadas, animadas, acaso, por la mirada, ya en el paraíso de los Premios Nobel, de Naguib Mahfuz, el más grande novelista egipcio. Relator fascinante de los barrios de El Cairo. Escritor perseguido por los islamistas porque no entendían que hablaban de Mahoma o del Kristos (también los cristianos de Egipto, los coptos, arrastran consigo las centurias de la persecución) con la lejanía de un talento que es inmune a cualquier sumisión. Su trilogía de El Cairo es la historia de una familia cairota desde el comienzo del siglo XX, pero ya había vivido El Cairo, en 1798, la llegada de Napoleón Bonaparte que aspiraba a levantar, sobre la Revolución Francesa, un nuevo mensaje: el de la historia.

El general Bonaparte llevó consigo, en su viaje a Abukir y El Cairo, a sabios y soldados. Quería que Egipto fuese un puente, para él, a la eternidad. Sin embargo, Inglaterra, el mayor imperio, entonces, del mundo, imperio que no sólo se oponía a la Revolución Francesa porque sí, sino porque Inglaterra había levantado antes, para lectura de Karl Marx y Federico Engels, la Revolución Industrial y el Régimen Parlamentario. Inglaterra, mientras el general Napoleón –le faltaban seis años para convertirse en Emperador ante la asombrada mirada de Simón Bolívar- inauguraba una nueva etapa en el Instituto de Egipto, la flota británica, la del admirable Nelson, destruía la flota francesa en Abikur y el general Bonaparte quedaba, aislado, en Egipto.

Por pocas, Napoleón, tiene que quedarse en el Oriente Medio mientras sus soldados combatían en Siria. Es la etapa fantástica de Bonaparte en las tierras de Mahoma y del Kristos (traducción griega de la palabra “mesias” del hebreo) y es por esa causa que Inglaterra, en persecución del Gran Corso, entenderá la significación estratégica de Egipto y lo convertirá, después, en parte del Imperio Británico.
Un día, con dinero de los magnates, construirá Inglaterra el Canal de Suez. Cuando Napoleón logró regresar a Francia –no sabía aún que le esperaba una corona como final de la Revolución aunque la anhelara- Egipto se abría a nuevas turbulencias con los turcos, los mamelukos y los británicos.

Napoleón dejó, detrás de sí, un ansia nueva de lo nuevo. No se sabía bien qué era.

Mientras tanto Muhamed Ali desde la Albania islamizada llegaba a El Cairo para imponer su ley. Los turcos también querían su parte en la disputa territorial. África y el Oriente Medio entraban en convulsiones epopéyicas. Los ingleses tomaron la parte del león y se adueñan del Oriente Medio –en olor de petróleo- con Palestina y Egipto. Expansión inmensa del Imperio Británico.

Monarquía egipcia bajo las leyes de los extranjeros. Finalmente, en 1922, Egipto proclamó su independencia, pero habrá de esperarse a 1936 para que las últimas tropas británicas evacuen el país…salvo en la zona del Canal de Suez: esa espina de agua en el corazón de las rutas marítimas del mundo.

Los egipcios de los faraones, después de la fundación del Estado de Israel en 1948 y las guerras perdidas de los árabes, descubren a un nuevo caudillo de la esperanza y del orgullo: el líder de los “Oficiales Libres”. En 1952, ya en el ayer inmediato, los Oficiales Libres toman el poder con el coronel Nasser y el 26 de julio abdica, para siempre, el rey Faruk.

El coronel Naser entra en la historia de Egipto. Proclama la República, se integra en la Conferencia de Bandung y, en 1956, nacionaliza el Canal de Suez. Es una nueva guerra de fronteras en el Oriente Medio. En la guerra con Israel Nasser pierde la batalla y Londres y París tienen que intervenir para establecer una paz que se escapaba, de nuevo, de sus manos. Nasser formula una utopía: crear una república árabe unida. La aceptan, como unión, Egipto y Siria. En 1964 Kruschov se entrevista con Nasser en El Cairo. Estremecimientos en París, Londres, Washington y Tel-Aviv.

Un médico argentino de la revolución cubana, el Ché, aterriza en África para ayudar a los congoleses a crear un país nuevo. Nasser, que le recibe en El Cairo le invita, sin ironía, “a no perderse en la foresta africana”. Mohamed Hassanein Heikal, el más brillante de los comentaristas egipcios de ese tiempo, ardiente y clamorosa voz de Nasser, nos ha dejado, en “The Cairo Documents”, el fulgor de esas conversaciones. Nasser no se burla. Le pone en su sitio a Ernesto Guevara de la Serna (el Ché) cuya madre descendía del último Virrey del Cono Sur, el Virrey de la Serna, que será hecho prisionero por el joven mariscal Sucre en la batalla de Ayacucho. La última batalla de las independencias de Latinoamérica frente a un verdadero ejército español. Diciembre de 1824. Batalla memorable, con la de Junin (en agosto) que ganó Bolívar. Los últimos estandartes militares de España fueron derrotados en los Andes.

Se olvida desde el nacionalismo del silencio.

Nasser le dice a Ernesto Guevara de la Serna que su presencia en África no llegará a ninguna parte. Es un asunto intratable. Nadie le hará caso con sus soldados cubanos de raza negra. El Ché emigrará a Bolivia, último bastión de la utopía. En 1970 moría Nasser ya sin gloria, pero el pesar de Egipto y el mundo fue real. Le sucedió Sadat que, a su vez, será asesinado. Cuando muere, bajo las balas, el mundo se estremeció pensando en otro desastre. La vida seguiría mientras los Hermanos Musulmanes de Egipto comenzaban a imponer sus proyectos islámicos después de decenios revolucionarios desde la palestra de los Oficiales Libres. Nada dura sin instituciones sólidas implantadas en el corazón (y su coraza) de los pueblos. ¿Qué hacer? Una frase de Lenin todavía sin respuesta.

Naguib Mahfuz, el primer Premio Nobel de Egipto y de África en su tiempo, retrataba la historia de Egipto y de El Cairo en sus novelas impresionantes. Un día un fanático asestó al novelista una puñalada. Grave, casi ciego, nos dejaba más y más líneas del combate, inextinguible, frente al dogmatismo cerril. De El Cairo me queda, en la memoria, la tempestad de una ciudad sin freno y llena de un pueblo en constante movimiento como una ola. Es en El Cairo donde vi, por vez primera y última, en vida, a Yasser Arafat, el líder más popular de Palestina. Su conferencia de prensa (en El Cairo había pasado su juventud) fue como todas las conferencias de prensa, pero recuerdo sus manos móviles, su barba penetrada de hilos blancos y sus ojos muy abiertos y nada esquivos, pese a su leve tamaño.

Finalmente, en esa trepadera que es la existencia, un general (presidente-general) Mohammad Hosni Mubarak se hacía cargo del poder en Egipto en 1981. Hay elecciones y asambleas, pero el general-presidente parecía inamovible y para siempre. Debajo estaba una marea de conflictos y contradicciones, que Nasser y Sadat vivieron antes, donde el islamismo radical y las contradicciones políticas y religiosas no han encontrado soluciones a sus interrogaciones.

El poder cree que se entierran, pero la verdad es que se pudren bajo las cenizas del tiempo y, de repente estallan. Creer que en México el problema de la violencia son los narcos es olvidar que el fundador del PAN, Gómez Morín, de la generación de Vasconcelos, que le llevó a la dirección de la Facultad de Derecho, nos dejó unas palabras terribles: “Lo verdaderamente indudable e indubitable de México, es el dolor y ese dolor, sintetizo sin cambiar en modo alguno el sentido, se debe a la miseria y la opresión”. Mientras no resolvamos ese problema de fondo la barbarie de la violencia que vivimos será inacabable si no se sabe resolver esa encrucijada fundamental que cabalga, con la muerte, a la vera de un país sin las instituciones que posibilitan la convivencia.

En ese mundo, a su vez, que es El Cairo los acontecimientos de Túnez, otro país islámico cruzado por la apología policíaca de un poder oligárquico, han traspasado las fronteras del árabe –lengua admirable que hizo de Bagdad, en el siglo VIII la Ciudad de la Paz y la Sabiduría- y han llegado a El Cairo de Naguib Mahfuz –que nos abandonara para siempre en el 2006 a los 95 años- con una explosión de cólera que dormía, al parecer, bajo un poder impasible que, ahora, ante El Cairo en movimiento de pasiones, ofrece cambios de gobierno y la promesa, del propio Mubarak, de que no se presentará en las próximas elecciones. Parece mentira que no lo descubriera antes.

Por lo demás leo para ustedes las cuatro últimas líneas de Mahfuz en un novela suya cuyo título original era “Awlad harati-na” y que ha sido traducida, al español, como “Hijos de nuestro barrio”. Esas últimas palabras son claras y valen para todos los poderes reproducidos, a la izquierda o la derecha, en nombre de la revolución o la perversión y que creen durar para siempre. Mahfuz termina su novela así (seguramente para transformarla en Historia), sólo así: “La opresión ha de tener un final, como la noche sigue al día, y veremos en nuestro barrio la caída de los tiranos y el amanecer de la luz y los prodigios”.

Dice Mahfuz que lo escuchó en las calles de su tiempo mientras yo, a lo largo del Nilo, llegaba a las pirámides para ver si era verdad que estaban sobre la faz de la Tierra. Tengo que decirles que son de verdad y, cada día, se descubren más inauditas sepulturas de faraones. Al menos los enterraron en un desierto, a la vera de un río milagroso, donde todo puede ocurrir: hasta la puñalada homicida que atravesó la vida de Mahfuz sin apagarla. Tuvieron que llegar los dioses para llevárselo consigo. No me lo dijo él. Lo sé. Egipto, se me olvidaba entre las pirámides y el Nilo, tiene 86.2 millones de habitantes y 2,940 dólares per cápita.



http://pacocalderon.net

domingo, 23 de enero de 2011

viernes, 14 de enero de 2011

From the Old Xalapa Corral



¿Me pregunto qué será de México dentro de cien años?

Me pregunto si el tiempo, la tergiversación mediática a favor del órgano en el poder o tal vez las imaginaciones ociosas forzadas a permanecer en sus hogares haciendo uso de ríos de tipeos de teclas, (ya no de tinta), convertirán esta violenta realidad en relatos de supervivencia épica elevando a los asesinos y víctimas al carácter de figuras emblemáticas y simbólicas del drama humano sumergidos en impostergables enfrentamientos de carácter mítico.

¿Será que el militar, ex militar o para militar apodado Desiderio el salvaje, Canana Pérez, o Juan Gatillero Hernández será recordado por la leyenda de cómo tumbó a cuatro sicarios a poco menos de un kilómetro de distancia con un arma larga a golpe de percutor?

En este clima de violencia es un error especular, invito a no hacerlo, pero también es un error pensar que son dos oponentes en más o menos igualdad de fuerza los que se están enfrentando este 14 de Enero en las calles de Xalapa, lo cierto es que, como en el emblemático enfrentamiento de los hermanos Earp, grupos armados oficiales, semi oficiales, e independientes buscan el control de una zona comercial estratégica. Estos “narcos” no llegaron a instalarse el miércoles, siendo descubiertos el jueves y detenidos/exterminados a lo largo del presente viernes, antes bien tuvieron el tiempo de estudiar sus zonas de influencia, adquirir los inmuebles necesarios para su labor distributiva, hacerse de una cartera de clientes y establecer rutas de mercado durante y al amparo de la administración de Fidel Herrera Beltrán.

Independientemente de esto, incluso de los tiros aislados, (no de ráfaga), que escuchamos en Xalapa a lo largo de estos dos días tenemos que recordar que no es a nosotr@s a quienes corresponde tener miedo; a quien corresponde tener miedo es a todo aquel que habiendo descubierto armas de largo alcance tiene que clausurar un centro urbano de topografía muy pronunciada que ofrece en las calles de Lucio, Revolución, Carrillo Puerto y Àvila Camacho un punto estratégico a los palacios de gobierno de esta ciudad capital.

A quien corresponde tener miedo es a todo aquel que habiendo sobrellevado un sistema de compadrazgos, negligencias e indiferencia hoy ve rebasada toda su autoridad moral, (si es que alguna vez la tuvo), por la inmoralidad de un voraz consumismo que ell@s mism@s sembraron en la forma de una “paz social” simulada.

A estos que se están matando hoy día en nuestro México es a quienes corresponde el miedo, no los inocentes y ni siquiera a sus víctimas, dentro de las cuales nos incluimos tod@s nosotros en un segundo grado pasando a primero el día que a nosotr@s o alguno cercano nos alcance una bala.

A los militares y elementos de seguridad de profesión, a los que sean verdaderos servidores de esta nación, (que ciertamente y a pesar de todo existe), no olviden que si, precisamente, nuestra nación existe histórica e institucionalmente a pesar de extraños enemigos, (externos e internos) que con su planta pisotean lo más sagrado ha sido gracias al heroísmo de quienes compactan en un segundo de entrega el mismo heroísmo que un campesino pone en su tierra durante ochenta o más o menos años de dura existencia; un campo que por lo demás ahí está todavía como siempre ha estado, podemos agregar “jodido” o tal vez “labrado” tomaré la segunda sin olvidar la primera. Labrando su fervor, pese a la incertidumbre y las negligencias de dirigentes megalómanos, analfabetas e incontinentes, México es, y siempre ha sido, semillero de verdadero fervor humano, de plena exaltación del espíritu.

A los verdaderos artistas, periodistas y trabajadores de la comunicación: No se dejen amedrentar, éste es SU país, éste es SU mundo real, no es el mundo de esos papanatas que aplastan sus traseros y afilan sus narices frente a su trabajo del jueves, viernes, sábado o domingo para sobrellevar las dos horas previas a que los table dances y discotecas empiecen a vender alcohol, y olvidar que su expectativa de vida no supera los treinta y tres años de edad, o que será en la medida de su servilismo e indiferencia que mejorarán una condición económica personal y egoísta que se erige como el único flaco bastión de toda su triste existencia. Al desarrollar su trabajo de jueves, viernes, sábado o domingo, producto de su esfuerzo semanal, de su entrega diaria no olviden que se deben a ese que se sienta al lado del primer mentado, uno cuyo corazón se abandona con sencillez y esperanza a la verdad de la que ustedes se vuelven instrumento, a la convención simbólica más no ilustrativa y mucho menos simuladora de su propia condición; no censuren su pasión, hoy más que nunca es de vital importancia.

A los verdaderos formadores, padres, maestros, tutores, cuiden de no dejar un solo día de transmitir esperanza, esa es su principal materia prima, símil inextirpable de la búsqueda de conocimiento.

A l@s jóvenes que Ni somos ocios@s, Ni somos ignorantes, Ni nos conformaremos con las migajas de cultura, democracia y economía con que pretenden alimentarnos, esta es ya nuestra herencia y ha llegado el momento de tomarla, sólo será la mejor, sólo será perfecta en la medida en que busquemos que sea y que sea para tod@s.

A todos nosotr@s, cuídense y cuidémonos, en última instancia cuiden de no presentar un blanco, pero sobre todo no tengamos miedo, no nos abandonemos a nosotros mismos abandonando nuestro hogar, a pesar de la incertidumbre, por favor, les suplico: no tengamos miedo.


http://www.demotix.com/news/23369/soldiers-mexico

miércoles, 5 de enero de 2011

¿Latino América existe?


Ensayo que presenta Luis I. Arbesú
para la acreditación de la materia Teoría de la argumentación
impartida por el maestro José Luis Rivera
dentro de la Maestría en Historia del Pensamiento
Universidad Panamericana Facultad de Filosofía
Septiembre - Octubre 2010

Si éste es el mundo,
que se queme entero de una vez.

¡América Latina no existe!
...me voy,
seguiré escribiendo sobre ella.


“Quiero ver cómo trabaja tu mente”… me pidió el maestro José Luis Rivera ¡Vaya una desnudez más impúdica! Al reflexionar sobre mi febril interés en el comentario de Glenda que me incitó a producir el siguiente escrito, demostrado quedó que mi madurez intelectual no excede la de un lobo en celo… Sin embargo, y a manera de apología, diré que no fue la consecución del talento ni la belleza de Glenda lo que me incitó a desarrollarle, antes bien me dejaron una profunda impresión los dos elementales requerimientos contenidos en este producto: algo que se ignore y algo que nos duela; de forma que, como tantas cosas que se dan por conocidas en el ideario común, las implicaciones del término “latino” permanecían como un misterio en mi conciencia, (a pesar de los cadenciosos esfuerzos de Proyecto Uno ); de igual forma, el uso peyorativo que se le da al término sigue produciéndome ese fervor enjundioso que incita imprecaciones y desacreditaciones que en la mayoría de los casos se lanzan sin fundamento. Desarrollo el siguiente escrito en un afán por tener fundamentos para futuras argumentaciones en el debate por la validez y riqueza de mi herencia y mensaje, que ahora es, y al menos pretendo que siga siendo, mi vida.

“¿De dónde viene el término “Latino – América?”

Es un error emplear el término “latino” para referirse a un hispanohablante. Visto que “latino” se entiende como todo lo que deriva del latín el primer trabajo debería ser definir todo lo que dicho término abarca. A partir de la totalidad que es el continente Americano seleccionemos aquellas partículas que presentan como rasgo común el empleo de lenguas romances derivadas del latín. Ibero América tiene que ver sólo con España, sin embargo no se ha impuesto nunca el término Franco América o Lusitano/Porto América, por lo que esta definición no significa una diferencia generacional para las naciones “latinas” fuera de su tradición histórica.

“¿Cómo era América cuando no era Latina?”

Las regiones exploradas y colonizadas por los europeos poseían rasgos comunes. La mayoría de las poblaciones autóctonas se instalaron en los lugares geográficamente más favorecidos. Fue a partir de estos centros urbanos que los principales poblados coloniales se desarrollaron. Esta circunstancia nunca ha sido aplicada plenamente por la América Anglosajona, (exceptuando tal vez unas plumas en la cabeza y botargas de pavos en un School Festival del Thanks Givin Day), a pesar de los pactos iníciales entre los colonos y poblados como Mohicanos, Delawares, o Hurones , en las trece colonias imperarían el desalojo y el exterminio. En el modelo colonial, y es también esta una circunstancia análoga a las regiones Latino Americanas, los indios eran adoptados como ciudadanos del imperio, si bien lo eran de segunda o de tercera. Por un lado se estableció la encomienda y por el otro se propicio la evangelización. La enseñanza de la fe cristiana requirió de puntos estratégicamente dispuestos para el tránsito de los frailes, en algunas zonas del continente se situaron a un día de distancia caminando. De igual manera, el descubrimiento de minas, (como por ejemplo en Zacatecas o Guanajuato), requirió de la edificación de poblados cercanos para la creciente mano de obra. Estos fueron factores comunes en el desarrollo de la América Latina colonial.

“¿Cómo fue que América se volvió Latina?”

La encomienda fue empleada como un sistema para la explotación de los indígenas; fue debido al creciente índice de mortandad y a la demanda de mano de obra que comenzaron a introducirse esclavos de raza negra en las colonias Latino Americanas. Las aportaciones culturales de los grupos africanos a la cultura latinoamericana puede apreciarse, sobretodo, en diversos géneros dancísticos y musicales. Las condiciones marginales de los indígenas y los africanos propiciaron varios levantamientos y conflictos a lo largo del periodo colonial. Las costas eran asediadas por corsarios que además de su enriquecimiento personal pretendían debilitar el poderío económico de naciones imperiales, (principalmente España), el pillaje y los bandidos asolaban ciudades y caminos en todas las regiones. Mientras que los abusos comerciales fueron una de las principales causas para el levantamiento en las trece colonias norte Americanas Anglo Sajonas, en el territorio Latino Americano esta circunstancia se sumo a un histórico resentimiento social que pervive aún en nuestros días. Podría decirse que ideológicamente vivimos la revolución de los estados del sur y la revolución de independencia al mismo tiempo cuando nuestra región buscó independizarse de Europa.

“¿Bajo qué circunstancias surgieron los países Latino Americanos?”

Desde el descubrimiento del continente americano la idea de un mundo ideal o Utopía estaba presente en la conciencia colectiva propiciando un movimiento migratorio masivo. El desarrollo de la industria se debió en gran parte al trabajo de grandes masas trabajadoras, no solamente europeos y africanos sino también inmigrantes asiáticos comenzaron a llegar al continente. La forma de gobierno republicano generada en la revolución francesa inspiró la constitución de los Estados Unidos norte Americanos de la cual se copiaron las constituciones de las nuevas naciones latinoamericanas. Aunado a esto, las corrientes ideológicas de este tiempo, (principios y mediados del siglo XIX), lucharon por imponer una forma de representatividad popular que sin duda concebían como la mejor ante los abusos monárquicos de los que habían sido objeto. Sin embargo, esta circunstancia chocó con el aparato gubernamental centralista que las diversas regiones Latino Americanas siguieron a lo largo de su existencia. Donde había un virreinato se instauró un nuevo imperio o una cámara de caciques regionales.

“¿Cómo se ha conformado Latino – América hasta nuestros días?”

La violencia en Latino América es la herencia de la pugna por la riqueza. Todo acto violento deja marcas. Las cicatrices de Latino América son discernibles por sus efectos en la historia. El término “latino” es tan antiguo como este conflicto generacional. El latino contemporáneo habita una región de gran riqueza natural que se debate entre sistemas centralistas tradicionales, una competitividad capitalista impuesta e instituciones comunitarias heredadas buscando un justo medio que no se ha conformado todavía.

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01 ESCOBAR Caro, Glenda.- 06 de octubre a las 12:37

02 ZAPATA Nelson, Latinos, Proyecto Uno - New Era, track núm. 08,1996, http://www.youtube.com/watch?v=sdAqNDqgF2U

03 VASCONCELOS José, ¿Qué es la Revolución?, Ediciones Botas, Primera edición 1937, Pág. 67 (Fragmento de ensayo: Enjundia.) Gracias a nuestra lengua de materialidad sublimada, no caemos nosotros en la lógica, como cae el francés; ni regresamos al instinto, como le ocurre al inglés. Nos quedamos como el griego, en la síntesis del alma y cuerpo, sin mengua de la jerarquía de la pasión sobre el instinto.

04 DEL CASTILLO, Bernal Díaz Historia verdadera de la conquista de la Nueva España Espasa – Calpe, S. A. Colección Austral, Madrid, Segunda edición 1968, Pág. 70 (Fragmento del Capítulo XXIX). Y luego le preguntó por el Gonzalo Guerrero. Y dijo questaba casado y tenía tres hijos, e que tenía labrada la cara y horadas las orejas y el bozo de abajo, y que era hombre de la mar, de Palos, y que los indios lo tienen por esforzado; e que había poco más de un año cuando vinieron a la punta de Cotoche un capitán con tres navíos (parece ser que fueron cuando venimos los de Francisco Hernández de Córdoba) que él fue inventor que nos diesen la guerra que nos dieron e que vino él allí juntamente con un cacique de un gran pueblo, según he ya dicho en lo de Francisco Hernández de Córdoba. Y después que Cortés lo oyó, dijo: En verdad que le querría haber a las manos, porque jamás será bueno.

05 DEL CASTILLO, Bernal Díaz, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España Espasa – Calpe, S. A. Colección Austral, Madrid, Segunda edición 1968, Pág. 84 (Fragmento del Capítulo XXXVII) Antes que más meta la mano en lo del gran Montezuma y su gran Méjico y mejicanos, quiero decir lo de doña Marina: como desde su niñez fue gran señora y cacica de pueblos y vasallos; y es desta manera. Que su padre y madre eran señores y caciques de un pueblo que se dice Paynala, y tenía otros pueblos sujetos a él obra de ocho leguas de la villa de Guazacualco; y murió el padre, quedando muy niña, y la madre se casó con otro cacique mancebo, y hobieron un hijo y, según paresció, queríanlo bien al hijo que había habido; acordaron entre el padre y la madre de dalle el cacicazgo después de sus días, y porque en ello no hobiese estorbo, dieron de noche a la niña doña Marina a unos indios de Xicalango, porque no fuese vista, y echaron fama que se había muerto. Y en aquella sazón murió una hija de una india esclava suya, y publicaron que era la heredera; por manera que los de Xicalango la dieron a los de Tabasco, y los de Tabasco a Cortés.

06 COOPER Fenimore, El último Mohicano, Ediciones Altea S.A. Primera edición 1980, Pág 10 Decid más bien Alicia – replicó Heyward con vehemencia-, que no os hubiese confiado a él. Lo conozco y es de mi confianza. Dicen que ha nacido en el Canadá, y sin embargo ha servido con nuestros amigos los Mohawks, que, como sabéis, son una de las seis tribus confederadas.

07 VASCONCELOS José, ¿Qué es la Revolución?, Ediciones Botas, Primera edición 1937, Pág. 15 (Fragmento de ensayo: El Panamericanismo y nosotros.)Recordemos, para comenzar, los días prometedores en que Obregón gobernaba México, sin la venia del reconocimiento de Washington. Se celebró por entonces el Congreso Panamericano de Santiago. Y no obstante que México seguía pagando sus cuotas a la unión Panamericana, organizadora del Congreso intercontinental, nuestro país no fue invitado. Con lo que se probó una vez más que la célebre Unión reconoce un sólo amo, el Departamento de estado de Norteamérica.

08 WERTH, Alexander, De Gaulle, editorial Bruguera, S.A. Edición especial, agosto 1972, pág. 452 La recepción que se le dio fue un tanto mixta; las alusiones sobre “la familia latina” no encajaron por un igual en todas partes, y De Gaulle (a pesar de que sus discursos estaban deliberadamente libres de ataques antiamericanos) parece que atraía en gran parte a todas las ciertas facciones “anti-yanki”, tales como los elementos peronistas en la Argentina. Su visita, sin producir resultados inmediatos y tangibles, fue dirigida con la intención de una maniobra psicológica, un recordatorio a los países sudamericanos que potencialmente, en cualquier caso, tenían amigos en Europa (aunque, naturalmente, De Gaulle no había sido comisionado por “Europa” para hacer este viaje), quienes les agradaría dar una ayuda a Hispanoamérica sin repercusiones políticas. Todo esto no significó mucho en términos prácticos. El mismo De Gaulle se percató, en un espacio de tiempo relativamente corto, que él estaba tratando con un vasto continente gobernado en su mayoría por una pandilla más o menos desorganizada, y con una inmensa población urbana y rural hambrienta por bajo de los índices del proletariado, por quienes se había hecho muy poco. En un discurso durante su visita a Chile hizo también la melancólica reflexión que lo que le había llamado más la atención en Sudamérica era la extraordinaria falta de contacto, sin solidaridad, entre los diez Estados, y mencionó la Europa occidental como un ejemplo de cooperación que Sudamérica debería adoptar. Muchos observadores, franceses y sudamericanos, finalmente describieron toda la aventura de De Gaulle como una “serie de banquetes, discursos y nada más”. Los hombres de negocios, que poco después visitaron Sudamérica para explorar las posibilidades de invertir capital en expansionar el comercio, hallaron que las perspectivas eran arriesgadas y decepcionantes. Políticamente, De Gaulle manifestó con un aire de sarcasmo que era difícil el llegar a saber exactamente lo que cada uno de estos países necesitaba, y que todo el continente era un mosaico bastante incoherente de agradables dictaduras y estados policíacos democráticos. Añadió que él tenía la impresión de haber visto solamente a la “gente mejor”; que aquí y allí, le había sido permitido ver algunos estudiantes, pero que no le había sido ofrecido ningún contacto entre él y las “masas hambrientas”; un truco, a propósito, el cuál iba a tener un curioso paralelo durante la visita del primer ministro Pompidou a la India algunos meses más tarde. Al final, De Gaulle intentó consolarse con el pensamiento de que algún día, Sudamérica volvería a Europa, y que él sería recordado como el pionero de una nueva época hispanoamericana.

09 MONTES DE OCA, María del Pilar, Mamá, yo quiero saber…: la vieja trova cubana, Revista Algarabía núm. 66, año IX, Marzo 2010, pág. 70. En la Edad Media los trovadores eran esos artistas y músicos que iban de pueblo en pueblo llevando sus notas y poesía en forma de canciones de cuya tradición nace la canción popular. Hoy, siglos después, la palabra trovador denomina a los poetas y músicos que comparten el sentimiento, la tónica y el género musical; así encontramos, entre otras la trova yucateca, la colombiana, y la vieja y nueva trova cubana.

10 PONCE Lourdes, De dónde viene… tercer mundo, Revista Algarabía núm. 57, año VII, Junio 2009, pág. 12. El geógrafo francés Alfred Sauvy había acuñado el término tercer mundo (tiers monde, en francés) al publicar un artículo titulado “Tres mundos, un planeta”, en la revista francesa L`Obsevateur, (núm. 118, 14 de Agosto de 1952), en la que establecía un paralelismo entre los “tres mundos” y los tres Estados de la Revolución Francesa (nobleza, clero y pueblo llano). En este caso, el primer mundo (correspondiente a la nobleza) estaría conformado por los países capitalistas; el segundo, por los países del bloque socialista o comunista, y al tercero pertenecerían los países que no formaban parte de ninguno de estos bloques. El tercer mundo, como el tercer Estado francés (y el imprescindible, para Sauvy), estaría formado por los países subdesarrollados, explotados y marginados, a los que los primeros dos no prestaban atención, salvo para aprovecharse de sus circunstancias.

11 VASCONCELOS José, ¿Qué es la Revolución?, Ediciones Botas, Primera edición 1937, Pág. 62 (Fragmento de ensayo: Unamuno profeta.) Y pido a la providencia que me salve a mí también y no me deje caer en la blandura de las claudicaciones, y me guarde en el pecho, intacta, la ira santa y la pasión encendida. Y con la pasión, la claridad de la profecía. La convicción de que así no haya de ver yo mismo el México Nuevo por el cual he laborado; ese México del futuro será el México de los míos. No el de los que andan ahora escandalizándose de Unamuno y ofrendando su pleitesía a la fuerza en la más brutal de sus formas. A parir de Moisés, ha sido ilustre sino de los grandes conductores de pueblos no lograr sino el vislumbre de la Tierra Prometida, que no llegan a pisar. El esfuerzo de obligar la realidad a que se plegue l ideal, demanda más espacio que el de una sola vida. Ninguna cosa grande se da para el sujeto que la persigue. Y los mismos santos apenas alcanzan un atisbo de la Canaán celeste. Los simples mortales tenemos que conformarnos con vivir en pelea, desentendidos de la victoria. Inepto sería, por lo mismo, sufrir preocupaciones porque el éxito se acerca o se aleja, nos simule o nos cumpla. El más perfecto desdén es cuanto merece la mala concubina, que es la fama.

domingo, 3 de octubre de 2010

En la antesala del Tiempo


Ensayo acerca del escritor Jorge Luis Borges
que presenta Luis I. Arbesú
para la acreditación de la materia Análisis y disertaciones sobre el Boom latinoamericano
impartida por el doctor Manuel Esquivel dentro de la Maestría en Historia del Pensamiento
Universidad Panamericana Facultad de Filosofía Junio 2010


Hay tanto escrito dispuesto acerca de, a partir de, a favor, en contra de, presentando, analizando, copiando, emulando, imitando, parafraseando, citando, exponiendo, pretendiendo, solapando, digiriendo, vomitando a Jorge Luis Borges que la contribución que yo podría hacer con un escrito evaluativo de una de mis materias en la maestría es ínfima. Me limitaré a exponer lo poco que hasta ahora he No Entendido de uno de los autores emblemáticos del siglo XX.

Antes que nada Borges es un autor que no entiende ni se entiende con la propaganda. Al parecer todo escrito suyo emergió desde su gusto personal, nada parece haber sido desarrollado "por encargo", (ni siquiera lo que ciertamente se desarrolló por encargo).

Acerca del estudio titulado: Borges 2.0: From Text to Virtual Worlds de Perla Sassón-Henry en donde define a Tlön como: constructor de un mundo rizomático y laberíntico, mapa enciclopédico de un laberinto originado en Uqbar (que significa desviándose del camino), laberinto que crece y se bifurca constantemente, cuyos objetos ideales o hrönir (que significa en islandés pilas de materia que cambian por la acción externa) varían y se suceden en la tecnología wiki (en hawaiano, con rapidez), formando un Tlön informático, depósito dinámico de la memoria colectiva humana mediante el consenso de unos wikipedistas; No pude evitar el pensar en el Multivac de Isaac Asimov; la obra de Borges denota esa apertura a la universalidad propia de los intelectos fértiles. Apertura que, como hoy día podemos constatar, fue, hasta cierto grado, profética.

La fertilidad de la obra de Borges abarca 4 posibilidades:

1.- Esa capacidad de ser entendido e incluso interpretado por conciencias tanto desarrolladas como emergentes, tanto febriles como frívolas, ociosas o intelectivas.

2.- La síntesis intelectiva de su entorno en productos permeados de su carisma personal sin llegar a ser periodísticos.

3.- Historias que no se perciben irreales sin dejar de ser fantásticas, según sea el caso.

4.- Contenidos claros, entendidos, meditados, y finalmente develados que se presentan desde la complejidad de su intelecto con una cientificidad nata, equiparable a una desnudez que, (me recuerda a la Friné de Praxíteles), no puede verse impúdica por doctrina alguna.

Desde que experimentó en su adolescencia las consecuencias de la primera guerra mundial, la segunda en su juventud, y los golpes de estado en su desarrollo intelectual Borges a pesar de sus pretensiones debe haber sido tomado por muchos como cronista de su tiempo.

Aunque de momento sólo es una suposición de mi parte, me parece que la obra de Borges al ser empatada cronológicamente con los sucesos que enmarcaron su vida puede ser un referente para el estudio de la evolución a lo largo del siglo XX de la sociedad argentina, de la sociedad latinoamericana, de la sociedad humana; esta es una hipótesis que quiero plantear y desarrollar, quiero una conclusión aunque sea adversa a este planteamiento.

Me gustaría presentar este poema referente a la guerra de las Malvinas, donde Borges logró sintetizar lo absurdo de los nacionalismos y de las guerras.

Juan López y John Ward.

"Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países,
cada uno provisto de lealtades,
de queridas memorias,
de un pasado sin duda heroico,
de derechos,
de agravios,
de una mitología peculiar,
de próceres de bronce,
de aniversarios,
de demagogos y de símbolos.
Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil;
Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad,
que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara,
en unas islas demasiado famosas,
y cada uno de los dos fue Caín,
y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos.
La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender."

Con una conciencia sencilla dispuesta en la circunstancia de su entorno, aplica su intelecto fuertemente estructurado a un producto final que ornamenta con su conocimiento empírico, todo al momento de desarrollar la idea primigenia.

Es difícil entender a Borges en un contexto de realismos no mágicos.

La dificultad para "digerir" en nuestros tiempos a Borges puede deberse a la huella indeleble del periodismo en la creación contemporánea, la pugna es ahora por el realismo y esto, (cuando no cae en los excesos de la propaganda), genera productos artísticos ricos y propositivos, tal es el caso de Fahrenheit 9/11 y la literatura de le Clezzió que confieso disfrutar mucho. Seguimos viviendo esta oligarquía de las imágenes y en el estudio de las imágenes de Borges y sus ejes generadores podemos acercarnos un poco a la posibilidad de plantear nuevas ficciones creíbles, pero que a la vez sean propositivas y enriquecedoras.

La presente no es más que la antesala, en mi caso el tiempo dirá lo que tenga que decir, en el caso de Borges el tiempo ya es sólo un acompañante más.

El Negro/Diablo en la Nueva España


Ensayo que presenta Luis Ignacio Arbesú Barahona
para la acreditación de la materia "CONCEPCIONES Y MANIFESTACIONES DEL DEMONIO EN AMÉRICA DEL S.XVI AL S.XVIII"
impartida por la doctora Berta Gilabert dentro de la Maestría en Historia del Pensamiento
Universidad Panamericana Facultad de Filosofía Junio / Julio 2010


Dadme mis danzas
mis danzas de negro
dadme mis danzas
la danza rompe cadenas
la danza escapa prisión
la danza "es-hermoso-y-bueno-y-legítimo-ser-negro".[
1]

Abracé y salude a un amigo y colega a la salida del teatro el sábado, exclamé: ¡Vaya, lo que es saber vestirse bien!; esto en alusión a su chamarra de los Bulls de Chicago; platicamos de varias cosas con otro amigo que se nos unió y un par de emergentes más, y hoy, dos días más tarde, (y a sólo cuatro de tener que entregar mi ensayo), recuerdo esa afición que sentía a mis trece o catorce años de edad por la escuadra Harper, Jordan, Pippen, Rodman y Longley.[2]

Desde la revolución racial/social encabezada por Malcolm X y Marthin Luther King pasando por el fenómeno conocido como los Harlem Globe Trotters, el basketball norteamericano pudo eventualmente liberarse y desarrollarse a partir de la superioridad, (en cuanto a su constitución genética), que las personas negras tienen para este deporte fomentando a su vez que llegaran a sumarse a las escuadras de la NBA extra ordinarios jugadores Serbios, Dominicanos, Nigerianos, Costa Ricenses y en fechas recientes Mexicanos y Españoles.

El ejército cartaginés sabía de las ventajas que le suponía el contar entre sus efectivos con aliados Numidas que lucharan sobre una especie de elefante menor africano entrenado, (hoy extinto), después de atravesar el río Ebro y los Alpes para invadir Roma; si bien Cartago no sobrevivió a la púnica maldición su ejército era una poderosa mezcla de caracteres Africanos e Iberos.

Y este es hoy un detalle que llama mi atención.

¿Por qué llama mi atención?

Esta “superioridad física” aludida al principio, (apelo a la paciencia y universalidad de pensamiento para que no sean tomadas como sandeces), era tenida en cuenta en la nueva España[3]; mientras que el español fue enviado a colonizar, evangelizar y a ser encomendero de los indios, (el grupo de los doce franciscanos iniciadores consideraba que no debía introducirse más pobladores hasta lograr la cristianización de estos últimos), el negro llegó a la Nueva España como instrumento de trabajo, sin una bula papal que tornara su esclavitud en encomienda; si bien la condición de encomendado flaco favor hizo a los indios destinados a las plantaciones o a las minas. [4]

En la Nueva España no pasaron más de cincuenta años antes de que las primeras castas derivadas de negros e indios así como españoles y negros empezaran a desarrollarse en circunstancias desiguales e injustas de explotación. [5]

Presentaba una mejor expectativa de vida sobrevivir en la serranía del producto de la tierra y de asaltos, tanto a viajeros como a caravanas reales, que sobrellevar las condiciones marginales a la que estaban sometidos; fue así como desde el año 1537 esclavos negros fugitivos empezaron a esconderse en las selvas de la serranía.

Una condición inherente a cualquier grupo conquistador/colonizador es el de que la “ciudad”, entendida no sólo en su carácter geográfico, representaba el puerto seguro, el centro geo-político y socioeconómico donde convergían todos los esfuerzos de las tierras recién adquiridas; las comunidades negras fugitivas se desarrollaron al margen de esta seguridad socio-económica, y esta fue una condición que compartieron con los indios encomendados que de igual manera se fugaron y sobrevivieron, o bien, con los que nunca se sometieron del todo.

El negro, (el serrano, el cimarrón), era temido por su vuelta a la naturaleza, una naturaleza que la conciencia española entendía como incontenible y amenazante [6], y que debía ser dominada por la gracia y la perseverancia de la fe para así llevar el reino de dios a los confines de la tierra, entendido este orden como su fin último . Sin embargo el fin del negro no era último sino inmediato: la libertad, que al ser conseguida se disponía al servicio de la supervivencia. No debe pensarse que el negro por ser negro tiene un control inherente sobre la naturaleza (¿Cuánto tardarían Bill Cosby o Spike Lee en domesticar un elefante?, ¿sobrevivirían mejor que un Steve Irwin[7]?); pero tal vez sumergidos en la selva los negros cimarrones hayan sufrido menos incertidumbre en cuanto a la obtención de su alimento de la que nos ofrece hoy en día la canasta básica, sin embargo la amenaza de una represión por parte del aparato gubernamental español era constante y no sería sino hasta la rebelión de Yanga que el negro y el mulato, o al menos una comunidad de ellos, podría gozar, si no de una independencia, al menos de una autonomía oficial, (que por lo demás siempre pendió de un hilo).

El estado inferior tanto en lo social como en lo económico del esclavo negro lo predisponía a un similar estado con respecto al simbolismo de los españoles[8]; así, de la misma forma que en los helenos los supuestos antropófagos cretenses dieron origen al mito del Minotauro o los habitantes de los bosques germánicos alimentaban el mito de Rumpelstinskin o Hansel y Gretel, el hombre negro era la encarnación de esa naturaleza antagónica, adversa e inhóspita; mientras que la ciudad y el virrey eran la civilización y el desarrollo más cercanos al reino de los cielos. Paradójicamente, leyendo las tentaciones del diablo a San Antonio en cuanto a la representación del diablo se refiere, me parece que los rasgos de la hermosa doncella blanca son símiles de falsedad mientras que los rasgos del infante negro son símiles de la sinceridad. [9]

Al igual que la serpiente emplumada, la Tonantzin, o animales vivos achicharrándose en un horno emulando el fuego eterno, el negro se volvió un refuerzo circunstancial a la justificación moral de la conquista y colonización de la Nueva España.

***

Ese olor ácido característico de la raza negra, ¿es desagradable?, reformulando, ¿es más desagradable que el metro Hidalgo en un caluroso mes de Julio a las dos de la tarde? ¿Es más desagradable que el sudor de un hooligan inglés o una bailarina rusa? Si un pariente mío siente repulsión de entrar a una alberca al mismo tiempo que otra persona, ¿debo necesariamente sentir lo mismo debido a ese parentesco? Tal vez debería emitir un juicio al respecto pero… ¿Debería hacerlo a la luz de que conozco los atributos y generosidades de esta aludida persona? y ¿el prejuicio de juzgarla por su reacción no es equiparable al suyo respecto al primero? Al fin y al cabo: ¿no es el prejuicio, en gran parte, una heredad? Una heredad que de no ser estudiada, y comprendida no puede ser superada, lo cual siempre es una responsabilidad personal.

Alguna amable compañía me decía una vez que lo que el sudor de un hombre le despertaba era una sensación de seguridad, pero nunca me preciso de que raza.

Se me invitó a elaborar un ensayo sobre aquel tema que encontré más interesante en la materia "CONCEPCIONES Y MANIFESTACIONES DEL DEMONIO EN AMÉRICA DEL S.XVI AL S.XVIII" y elegí este prejuicio racial gestado y parido en el concilio de Toledo. Y mi interés viene de algo que, espero, va más allá de esa primera morbosa impresión que mi falta de hábito produce cada vez que topo a una persona negra en la calle, pero felizmente y me jacto con orgullo de esto, no va más allá de mi experiencia junto a dos de los mejores artistas que he conocido en mi vida, los cuales radican en Xalapa y sus palabras y su sonrisa son un brillante eclipse de alegría y sabiduría.

La feliz proliferación de escuelas de baile afro cubano, capoeira, las temáticas, (un tanto periodísticas), de novelistas contemporáneos como J.M.G. le Clezió o Henninng Mankell ponen de manifiesto que a pesar de la incertidumbre y la violencia en que inciertas y fortuitas nacionalidades han sumido a la nación africana esta se rebela y se manifiesta en nuestro mundo contemporáneo; yo, en lo personal, no puedo desligar un fortuito y no muy exitoso intento de cadencia en mi no muy agraciado cuerpo gracias a las interpretaciones de Angelique Kidjo.

Los judíos eran el diablo, los negros eran el diablo, los masones eran el diablo.

¿Y qué “diablos” pasa con la raza latinoamericana?

Mucho, sin duda.

Por lo demás la escuadra de los Bulls se fue a pique en cuanto míster Jordan emigró a Washington después de salvarle el trasero a Bugs Bunny, pero el equipo familiar, por vía de mi padre, siempre han sido los Celtics de Boston y este año el haber arañado el título hasta un séptimo partido frente a los Lakers de Los Ángeles me hizo revivir aquella vieja emoción; por lo demás, vi a nueve hombres negros y un hombre ibérico compitiendo en igualdad de condiciones, tal vez los tiempos del imperio Cartaginés no se encuentren tan distantes después de todo.

***

Pdta.- El amigo al que saludé a la salida del teatro es blanco.
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[1] Aimé Césare

[2] http://www.nba.com/bulls/history/Chicago_Bulls_History-24393-42.html?nav=ArticleList#18

[3] México a través de los siglos, Pág. 15-17 Tomo V - Segunda Época - Libro I - Capítulo XXVII / Un suceso grave que causó grande alarma al virrey y a los españoles residentes en México haciéndoles comprender u8n peligro en el que no habían pensado, fue la conjuración de los negros a finales del años de 1537. / El deseo de explotar las minas con más actividad, y poder con mayor economía dedicarse al cultivo de la caña y fabricación del azúcar, había estimulado a los españoles para procurar la introducción de esclavos negros en todas sus posesiones en América. / Tanto los particulares como el monarca tenían como cosa segura que un negro trabajaba más que cuatro indios; que eran a propósito para vivir en los climas tropicales de las islas y el sur de Nueva España, y no se tenía motivo de desconfianza en el caso remoto de que llegaran a disgustarse por el exceso del trabajo o por los malos tratamientos.

[4] México a través de los siglos, Pág. 21 Tomo IV - Segunda Época - Libro I - Capítulo I / No es posible saber qué guió a Cortez para escoger entre los prisioneros a algunos que debían reducirse a la triste condición de esclavos, cuando todos los demás eran considerados y halagados; ni puede decirse que tan negra suerte cupiera a los que con más encarnizamiento y obstinación se empeñaron en la defensa de la ciudad y en los ataque a los españoles, pues los esclavos eran de ambos sexos, y aunque aseguran los cronistas que las mujeres tomaban parte en los combates con tanto valor como los hombres, no es creíble que esto hubiera decidido a Cortez en su elección, antes bien parece natural que la belleza en el semblante y la gallardía en las formas sería lo que se buscó en los esclavos destinados al rey de España. Extraño también parece este procedimiento de Cortez y el silencio sobre este punto de la corte de España, cuando existía ya la famosa cláusula del testamento de Isabel la católica , encomendando a sus sucesores en el trono de España, la libertad y el dulce trato a los indios, y el antecedente de que los Reyes Católicos, extrañaron a Colón por haber enviado a España, como esclavos, a trescientos de los naturales que tomó en la Isla Española, mandándose volver a todos ellos a su patria a costa del almirante y bajo pena de muerte a quien atentara a la libertad de ellos y de los demás habitantes de las tierras nuevamente descubiertas. Sin embargo, Cortez no sólo redujo a la esclavitud a sus prisioneros sino que todos ellos fueron marcados con el sello real, como se acostumbro hacer todavía muchos años después con los esclavos fugitivos y cimarrones en la isla de Cuba y en la Española.

[5] México a través de los siglos, Pág. 15 Tomo VI - Segunda Época - Libro II - Capítulo II / …Pero todas estas castas eran como arroyos que nacidos de lejanas fuentes se mesclaban y se subdividían para venir en fuerza de repetidos cruzamientos a reunirse y confundirse, olvidándose hasta la memoria de sus orígenes en un solo cauce y en una nueva raza para formar la nacionalidad mexicana.
Los nombres que recibían las castas según su procedencia eran estos:
Los hijos de español y española que no podían considerarse como casta, eran llamados criollos.
El hijo de español e india se llamaba mestizo o coyote.
De mestizo y española castizo.
De castizo con española español.
De español con negra mulato.
De mulato con española morisco.
El salta-atrás era el que tenía caracteres de negro, naciendo de una familia blanca. Generalmente se creía que este fenómeno de atavismo se producía a la tercera o cuarta generación, de una abuela negra con un blanco, aunque no hay dato que apoye esa creencia.
Del salta-atrás o torna-atrás casado con india nacía un hijo a quien se llamaba chino.
Del chino con una mulata salía el lobo.
De lobo con mulata el gibaro.
De gibaro con india el albarrazado.
De albarrazado con negra el cambujo.
Del cambujo con india el zambo o el zambaygo.
Del negro con india también el zambo o el zambaygo.
De negro con zamba el zambo prieto.
De zambo con mulata calpan-mulata
De calpan-mulata con zamba el tente en el aire
Del tente en el aire con mulata no te entiendo
Del no te entiendo con india ahí te estás…

[6] Fusión ontológica entre Quetzalcóatl y el Demonio LIGIA RIVERA DOMINGUEZ Universidad Autónoma de Puebla 9. En Disquisitorum magicarum /ibri sex del inquisidor del Rfo sc Se describe así: "Los demonios se manifiestan en cuerpos humanos negros, mugrientos, hediondos y tremendos, 0 por 10menos en cuerpos de rostro oscuro, moreno y pintarrajeado, de nariz denodadamente chata o enormemente aguileña, de boca abierta y profundamente rajada, de ojos hundidos y chispeantes, de manos y pies ganchudos como de buitre, de brazos y muslos delgados y llenos de pelo, de piernas de burro o de cabra, de pies de cuervo, algunas veces rajado y algunas veces sólido, y por t1ltimo de estatura y proporciones del cuerpo siempre demasiado grandes o demasiado pequeñas y contrahechas." Martín del Rfo, Disquisitorummagicarum /ibri sa, 1599.

[7] RIP

[8] México a través de los siglos, Pág. 75 Tomo VI - Segunda Época - Libro II - Capítulo IV / La costumbre de ver siempre representadas guerras entre moros y cristianos, dejó tan profunda impresión en el ánimo de los indios que aún hoy mismo, todavía en las fiestas de los pueblos se acostumbran representaciones cuyo argumento es siempre una guerra entre los moros y los cristianos; y hasta en las peleas de gallos se finge una lucha semejante, soltando al mismo tiempo un gran número de estos animales por cada uno de los partidos que representan a los moros y a los cristianos, y la liza presenta el aspecto de un combate general, pues cada alguno de los gallos lleva algún distintivo que indica el bando al que pertenece.

[9] SAN ANTONIO TENTADO POR LA LUJURIA Dos formas de representación en la pintura de los siglos XIV y XV Marta Nuet Blanch, Universitat Autònoma de Barcelona, Departament d’Art 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain // El acoso de la carne fue narrado con detalle por san Atanasio en el periodo de juventud del anacoreta. Abandonado san Antonio a su soledad en el yermo, y viendo el diablo los progresos del joven, intentó apartarlo de su camino tentándolo de muchas maneras; ante el fracaso de todos sus embates decide, finalmente, transformarse en una bella doncella. Derrotado de nuevo por la perseverancia del santo, adopta la forma de un niño negro –espíritu de la fornicación– desecho en un mar de lamentaciones14.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Analogía del cambio escénico y el cambio arquitectónico



Ensayo que presenta Luis Ignacio Arbesú Barahona
para la acreditación de la materia "HISTORIA DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA"
impartida por el maestro Daniel Vázquez
dentro de la Maestría en Historia del Pensamiento
Universidad Panamericana Facultad de Filosofía
Agosto 2010


Look on beauty,
and you shall see ’tis purchased by the weight,
which therein works a miracle in nature,
making them lightest that wear most of it.
[1]

Un error persistente de no pocos constructores en Xalapa es el uso del block granuloso de 60 por 80 para conformar los muros divisorios. Algunos alternan hiladas de tabique rojo recocido, pero en general se procede ignorando o simulando ignorar que debido a las condiciones climatológicas de esta región que suele presentar un alto índice de humedad en el ambiente, la porosidad de este material producirá la aparición de grietas en los nodos geométricos de la figura arquitectónica, tales como las esquinas de los vanos de puertas y ventanas. Si la estructura está bien calculada, (el colmo sería que no), este problema no es tan alarmante como para declarar la casa como inhabitable, sin embargo, una construcción que pudo llegar a tener cien años de vida ve su tiempo útil drásticamente reducido a no más de cincuenta años aproximadamente.

Nuestro agrietado cuerpo arquitectónico ¿Es una casa? o más bien ¿Puede devenir/convertirse en una casa? Las normativas aplicadas sin rigor alguno confieren al cuerpo arquitectónico el valor de casa habitación desde la presentación del proyecto, al no haber variado en el desarrollo del proyecto fuera de los parámetros establecidos al otorgar la licencia este designio se conserva.

Podría presuponerse que al momento de presentar una semejanza entre los procesos constructivos[2] propios del edificio arquitectónico y el suceso escénico los entes a comparar habrían de ser la obra arquitectónica y la obra escénica, sin embargo, al menos en el presente, optaremos por una analogía entre la construcción del cuerpo inherente al uso habitacional denominado casa habitación y el cuerpo inherente al hecho escénico que es el personaje desarrollado por un intérprete. Esto debido a que aunque el proceso llamado “construcción de personaje” es citado de manera recurrente en varios discursos de personas que llevan a cabo estos procesos ha sido muy rara la ocasión en que he podido apreciarlos últimamente en los productos escénicos a los que he asistido. (No sólo en Xalapa).

La selección del “casting” para un trabajo representativo artístico casi siempre parte del “dar el tipo”, pues, a pesar de las infinitas posibilidades que la convención escénica puede otorgar tanto a realizadores como ejecutantes, desde el momento que el personaje Shylock plantea que tiene una hija y es un reconocido miembro del grupo marginado de judíos en Venecia ya se presupone a un hombre de edad madura y rasgos específicos, ningún afán integracionista volverá a un actor afroamericano de veinte años en un judío veneciano del siglo XVI, (aunque las proezas del maquillaje contemporáneo son innegables). Por lo tanto, la obra escrita[3] tiene para el proyecto escénico el mismo valor que los planos para el cuerpo arquitectónico, y la primera puede entenderse como escaleta, dramaturgia, secuencia, o inclusive partitura.

Por lo tanto, el proyecto es el asentamiento normativo del devenir.

Al seleccionar a los integrantes de un elenco se considera también que sus capacidades histriónicas, atléticas, dancísticas, así como su memoria y disponibilidad de horario permitan una integración acertada y fructífera, puede entenderse que nuestro seleccionado tiene el potencial de representar con verosimilitud tal o cual personaje.; pero ¿dónde guarda una representación su verosimilitud? [4]

El proceso de selección de los intérpretes ha obedecido a la intención de seleccionar aquellos que gracias a su potencialidad física, intelectiva, interpretativa, lleven a cabo un tránsito al personaje en cuestión de la manera más fácil; este tránsito conlleva los ensayos[5], estudios históricos, marcos referenciales y vivenciales de los cuales haga uso el ejecutante para aproximarse a la situación de su carácter en el contexto sugerido; por lo tanto: el devenir del intérprete es su personaje.

El velador ya habita la casa cuando los albañiles se retiran, tendiendo un jacal o sleeping bag en uno de los espacios terminados, por lo que concierne al arte escénico dentro del proceso de construcción el intérprete puede incluso llegar a serlo[6] (el personaje) antes de haber terminado de construirlo, los “momentos” que acontecen al intérprete durante sus ensayos lo acercan a la meta mientras mantenga su proceso; por lo que una buena representación debería conformarse de un solo momento dividido en actos[7], como un solo espacio habitacional puede estar dividido en diversos espacios.

Aristóteles plantea el movimiento como un producto entre el ser y la capacidad de ser, de manera análoga a este concepto el cuerpo arquitectónico todavía indefinido busca su devenir en edificio[8], mientras que el intérprete con su bagaje vivencial y empírico busca, mediante sus ensayos y estudios análogos a la obra en cuestión, devenir en el personaje, el cual, dentro de su contexto a la vez que sumado a él[9], cumple una labor comunicativa.

¿Cómo llegar a ser o pretender llegar a ser donde inherentemente no se es? [10] Pues en un cuerpo arquitectónico destinado al uso de escenario las pautas visuales y ambientales crean la convención pero no recrean la realidad, la realidad, una, no es reemplazada por otra, el observante no debe abandonarse al hecho escénico para desprenderse de su propia realidad, al contrario[11], el hecho escénico debería contener “a flor de piel” una referencia discernible con lo que el espectador “es”. Si el espectador “es” al momento de ver y el interprete “es” el personaje que tiene que ser, el fenómeno comunicativo (siempre de dos o más) puede realizarse[12], si el espectador sólo se abandona a sí mismo para “descansar” de su realidad la puesta en escena no cumple otro objetivo que el de enajenar. Esto es alarmante, pues ni siquiera el concepto de ocio puede apreciarse como el espacio donde el ser se busca a sí mismo; en este sentido el espacio arquitectónico habitacional busca generar las condiciones de relajación y esparcimiento, pero no de abandono, ¿qué diferencia puede haber entre ver una pantalla plana en un sillón o sobre un par de cajas de frutas sentado en el suelo de la cocina? Los trabajos de ergonomía de los diseñadores mobiliario de los años cincuenta parecen ser la última trinchera frente al abandono/renuncia de uno mismo.

Los hechos circunstanciales alrededor de este escenario lo conforman como un elemento dinámico del suceso teatral[13]; entiéndase aquí un espacio mejor o mucho más iluminado con respecto a los otros, tal vez jerarquizado espacialmente, o incluso sumergido con relación a los espacios envolventes; la condición frontal del escenario fue una condicionante tan fuerte en la escuela escénica tradicional que la ruptura hacia el espacio envolvente o arena todavía se llenaba de intérpretes que se comunicaban “dando el perfil”.

Al hablar de estructura entendemos una condición análoga a los pilares de un edificio, al sistema óseo de un cuerpo, o la disposición de hechos en un texto informativo o a sonidos entramados en una partitura cada determinado tiempo; entendemos que la estructura es un sistema ordenado de elementos resistentes y flexibles que soportan la integración de un todo y tiene la capacidad de soportar determinadas alteraciones ambientales; por lo tanto, el concreto y los armados de acero, por ejemplo, que soportan una casa están lo suficientemente sobrados para resistir tanto las variaciones de cargas vivas y cargas muertas en el interior del domicilio como para resistir ráfagas de viento, lluvias, y movimientos sísmicos; retomando el ejemplo del intérprete escénico, no es raro enfrentarse a un auditorio que emite sonidos, una luz o elemento de tramoya que se estropea o un colaborador que “se brinca” un texto; el entendimiento de lo que en el discurso escénico deviene proviene de lo que el intérprete es en ese momento de tal manera que si es un físico acondicionado y programado para responder al estímulo inmediato anterior sin ninguna facultad creativa (reflexiva) de su parte el todo del discurso se colapsará, la capacidad de improvisar es de vital importancia, y la improvisación estará mejor sustentada si el nivel de influjo cultural[14] del intérprete mantiene el sentido de verosimilitud[15] que hasta el momento de “la variación ambiental” se había mantenido[16].

La entelequia o contención del fin en sí misma por parte de la casa permanece mientras sus espacios siguen dispuestos de la misma manera sin pasar por una remodelación que pudiera convertir el inmueble en un negocio o en un centro educativo por ejemplo; de manera semejante, el interprete conserva un corte de cabello determinado, se maquilla, repasa textos y hace rutinas que mantienen su cuerpo dispuesto para cada función[17], la capacidad de lograr el fin, (ser casa, ser personaje), permanece constante en ambos, sin embargo, al estar la casa ya construida el potencial es superado de una sola vez mientras que el ejecutante escénico debe superarle cada función[18].

Mientras más se acerque el intérprete a las características que demanda su personaje dentro de la obra, mientras este actor de treinta y tantos años esgrima mejor la espada, gesticule una locura innata y recite versos con convicción el “ser[19]” Hamlet, el “ser” Yago, el “ser” Judas estará ahí realmente en la convención discursiva, es un trabajo arriesgado, que compromete a veces hasta lo que uno mismo “es” fuera de su trabajo comunicativo[20]. De manera análoga, y sumamente curiosa, el peligro de construir una casa demasiado cómoda podría ser el no desear salir de ella nunca más.

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[1] William Shakespeare, The Merchant of Venice / Act 3, Scene 2, Page 4 / Mira la belleza, y observarás que se mide por peso, pues trabaja en ella el milagro de la naturaleza, volviendo el desgaste más ligero.

[2] Jorge Mittelmann, Ser y llegar a ser, revista Tòpicos Universidad Panamericana México 2006 / En concreto, el proceso de edificación debería ser considerado como una actualidad incompleta del “poder-ser-una-casa” que hay en los ladrillos, de tal manera que éstos actualizarían su facultad constitutiva, aun en ausencia de la casa que ellos constituyen. Si “llegar a ser una casa” es ya un modo (incompleto) de serlo, la capacidad en cuestión se actualizaría en el devenir, a riesgo de cesar de ser definida como la capacidad que ella es. Con la consecuencia paradojal de que algo podría ser una casa incluso antes de serlo (y por el sólo hecho de participar en u proceso de edificación.

[3] La obra de arte viviente, Adolphe Appia. Serie: Teoría y práctica del Teatro N°16, Publicaciones de la Asociación de Directores de Escena de España 2000 / …“Sin embargo, hay una forma de arte que no encuentra su lugar ni entre las bellas artes, ni en la poesía (o la literatura), y que constituye un arte en la propia fuerza del término: me refiero al arte dramático. Aquí, una vez más, el lenguaje trata de orientarnos. El término dramaturgia, que empleamos escasamente y con un poco de repugnancia, es para el arte dramático lo que, inversamente, el arte poético es para la poesía, concierne exclusivamente a la técnica del dramaturgo, e incluso solamente a una parte de dicha técnica.

He aquí una forma importante del arte que tan sólo podemos denominar anteponiéndole la palabra arte. ¿Por qué?

En primer lugar, por la extrema complejidad de esta forma, resultante del gran número de medios de los que tiene que disponer para manifestarse como una expresión homogénea. El arte dramático comporta primero un texto (con o sin música); es su parte de literatura (y de música). Este texto es entregado a unos seres vivos que lo recitan o lo cantan y representan su vida en el escenario, es su parte de escultura y de pintura, si exceptuamos la pintura de los decorados. Por último, la arquitectura también puede ser más o menos evocada en torno al actor, así como en torno a los espectadores; ya que la sala forma parte del arte dramático por sus exigencias de óptica y acústica; sin embargo aquí, la arquitectura está absolutamente subordinada a unos fines precisos que sólo le conciernen indirectamente. Así pues, el arte dramático parece coger algunos elementos de cada una de las otras artes. ¿Es capaz de asimilarlos?”

[4] La obra de arte viviente, Adolphe Appia. Serie: Teoría y práctica del Teatro N°16, Publicaciones de la Asociación de Directores de Escena de España 2000 / En el arte la lógica es la vida (y no a la inversa). Somos capaces de presentir la vida con suficiente nitidez como para poder evocarla. Aunque nunca podremos comprenderla. Y si el artista genial está ante su obra acabada como ante un misterio – un misterio para el artista creador – es que nos ha dado, sin saberlo, la explicación de la vida en un símbolo; y lo siente; llega incluso a saberlo - ¡y nosotros también! Un arte mecanizado sería similar al automóvil que pone a nuestra disposición el espacio y el tiempo sin darnos su expresión. El artista, al ofrecernos solamente un símbolo, nos convence a la vez de nuestro poder misterioso y de nuestras limitaciones: modifica nuestro deseo apasionado de conocimiento y crea así la obra de arte cuya existencia logra transfigurar los muros que nos encierran. Sin negar su presencia, el creador torna diáfanos esos muros: gracias a él, percibimos el obstáculo, pero también logramos penetrarlo

[5] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo 1, 2 / Todos llegamos aquí llenos de entusiasmo para hacer el trabajo que nos esperaba. Ahora, gracias a usted, nuestro humor y buena disposición se han disipado. Despertar el deseo de crear es difícil, matarlo es extremadamente fácil. Si yo interfiero mi propio trabajo, es cosa mía. Pero ¿qué derecho tengo a detener el de todo un grupo? El actor, no menos que el soldado, debe sujetarse a una disciplina férrea.

[6] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo 3,3 / Puede decirse que hoy actuaron ustedes con un motivo. Han aprendido que toda acción en el teatro debe tener una justificación interna, y ser lógica, coherente y real. Segundo: una condición un sí, actúa como una palanca que nos levanta del mundo de la realidad a los dominios de la imaginación.

[7] Aristòteles poiein: Resta aún la tercera diferencia, que es cómo se ha de imitar cada una de estas cosas; porque con unos mismos medios se pueden imitar unas mismas cosas de diverso modo; ya introduciendo quien cuente o se transforme en otra cosa, según como Homero lo hace; ya hablando el mismo poeta sin mudar de persona; ya fingiendo a los representantes, como que todos andan ocupados en sus haciendas. En suma, la imitación consiste en estas tres diferencias, como dijimos, a saber: con qué medios, qué cosas y cómo. De manera qué, según una, Sófocles será un mismo imitador con Homero, en cuanto ambos imitan a los hombres de calidad, y según otra con Aristófanes, porque entre ambos los representan practicando; de donde dicen que viene el nombre de actos, porque representan a los actores.

[8] Jorge Mittelmann, Ser y llegar a ser, revista Tòpicos Universidad Panamericana México 2006 / La dunamiz cuya actualidad es una kinhsiz puede ser construida, en efecto, de dos modos alternativos: sea como “el poder ser un F”; sea como el poder de “llegar a ser un F”. En el segundo caso, la capacidad de ser una casa, asociada a este agregado de piedras y ladrillos, subsistirá durante todo el tiempo en que la casa siga en curso de edificación; pero dicho proceso no ejercitará aún ese poder, sino sólo el potencial que hay e los ladrillos de sufrir ciertas manipulaciones técnicas. La capacidad ejercitada en el edificar sería definida, por ende, como la “capacidad de devenir” un edificio, cuya actualidad sobreviene en el proceso mismo de edificación, y no e su resultado. Aristóteles designaría esta potencialidad dinámica específica como “lo constructible” (to oikodomhton); o si se prefiere, una cosa cualquiera es designada como “constructible” en cuanto posee este poder (h toiouton auto legomen einai).

[9] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo1,9 / En el escenario lo primero que me confundió fue la extraordinaria solemnidad, la calma y el orden reinantes. Cuando pasé de la oscuridad de entre cajas a la completa iluminación de las candilejas, de las diablas y los reflectores, me sentí cegado. El brillo era tan intenso, que parecía formar una cortina de luz entre la sala y yo. Me sentí protegido respecto al público; por un momento respiré a mis anchas: pero bien pronto mis ojos se acostumbraron a la luz y pude ver en la oscuridad, penetrarla. Y el miedo y la atracción hacia el público me parecieron más fuertes que nunca. Yo estaba dispuesto a entregarme, a volcar y dar de mí mismo cuanto tenía; sin embargo, dentro de mí me sentía vacío como nunca…

[10] Parménides: Ser se dice sólo en sentido absoluto (Maniqueísmo Ser o no Ser absoluto). Principio de no contradicción. Nada puede ser y no ser a la vez.

[11] Aristòteles de nima: el conocimiento inicia en la percepción sensible.

[12] Aristòteles de nima: Los sentidos son facultades capaces de recibir las formas sensibles sin la materia al modo en que la cera recibe la marca de anillo sin el hierro.

[13] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo 1, 6. / “En lugar del brillo de las candilejas, y el alboroto de los laterales llenos de toda clase de accesorios de utilería y escenografía, me encontré en un lugar apenas iluminado y desierto. El gran escenario permanecía totalmente abierto y desnudo. Solamente cerca de las candilejas había unas cuantas sillas de madera, puestas allí para figurar nuestro improvisado set. A la derecha había una vara de luces. Apenas había pisado yo las tablas cuando apareció frente a mí la inmensa apertura del arco del proscenio; más allá, quedaba una extensión infinita y oscura, neblinosa. Fue ésta mi primera impresión de la escena desde un foro.”

[14] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo 1, 1. / Gradualmente todos nos hicimos a la idea del intento, las brillantes candilejas se hicieron más tentadoras, y pronto nos pareció la función propuesta, útil, interesante, y hasta necesaria… A nuestro alrededor sonaban grandes nombres: Gogol, Ostrovsky, Chejov, y sin proponérnoslo, llevamos adelante nuestra ambición llegando a pensar en algo romántico, en carácter, y escrito en verso.

[15] Heràclito: Lo que subyace al cambio es la idea (logoz).

[16] STANISLAVSKY, KONSTANTIN, “Un actor se prepara”. Capítulo 2,1 / Nuestro poder subconsciente no puede funcionar sin su propio ingeniero: nuestra técnica consciente. Sólo cuando un actor siente que su vida interna y externa en la escena fluyen, y que se realizan de una manera natural y normal en las circunstancias que le rodean, es cuando las más profundas fuentes de su subconsciente se abren sin esfuerzo, y de ellas nacen sentimientos que no siempre podemos analizar. Por un espacio mayor o menor de tiempo se posesionan de nosotros siempre que algún instinto interno lo ordene. No entendiendo ni pudiendo estudiar este poder que así los gobierna, nosotros, los actores, le llamamos simplemente naturaleza.

[17] Aristòteles poiein: Parece cierto que dos causas, y ambas naturales, han concurrido generalmente a formar la poesía. Porque lo primero, el imitar, es connatural al hombre desde niño, y en esto se diferencia de los demás animales, que es inclinadísimo a la imitación, y por ella adquiere las primeras noticias. Lo segundo, todos se complacen con las imitaciones.

[18] Jorge Mittelmann, Ser y llegar a ser, revista Tòpicos Universidad Panamericana México 2006 / El devenir no podrá ser, en consecuencia, más que la actualidad de una capacidad definida especialmente por referencia a él, y jamás la concreción de un poder cuyo término se sitúe más allá del movimiento mismo.

[19] Aristóteles: El Ser tiene varios significados, en cuanto acto y potencia, y en cuanto a sustancia y accidente. Cambio es igual a la realización del acto en potencia. Sustancia primera (objetos y personas), sustancia segunda (especies o géneros). Una substancia (onsa) y sus accidentes, tales como son: un cuanto (posn), un cual (poln), un respecto a algo (pnzti), un donde (pn), un cuando (pot), un hallarse situado (kesqai), un estar (elen), un hacer (polen), un padecer (polein).

[20] Mensaje con motivo del día mundial del teatro 2008 por Robert Le Page / “Existen varias hipótesis sobre los orígenes del teatro, pero la que lo desafía más tiene la forma de una fábula: Una noche, en tiempo inmemorial, un grupo de hombres se habían reunido en una caverna para calentarse en torno a un fuego y contarse historias, cuando, repentinamente, uno ellos tuvo la idea de levantarse y de utilizar su sombra para ilustrar su relato. Al ayudarse con la luz de las llamas, hizo patentes sobre las paredes de la cueva a unos personajes de tamaño mayor que los naturales. Los otros, deslumbrados, reconocieron en las sombras al poderoso y al débil, al opresor y al oprimido, al dios y al mortal.

Hoy día, la luz de los proyectores sustituye a la fogata inicial y la maquinaria de escena, a las paredes de la caverna. Y con todo respeto a algunos puristas, esta fábula nos recuerda que la tecnología es la causa incluso del teatro y que no debe percibirse como una amenaza, sino más bien como un elemento enriquecedor.

La supervivencia del arte teatral depende de su capacidad para reinventarse integrando nuevas herramientas y nuevas lenguas. ¿Si no, cómo el teatro podría seguir siendo el testigo de todas las grandezas y de lo que está en juego en su tiempo y al mismo tiempo, promover el acuerdo entre los pueblos, si él mismo no demostrara apertura? ¿Cómo podría jactarse de ofrecer soluciones a los problemas de la intolerancia, la exclusión y el racismo, si, en su práctica propia, se negase a todo mestizaje y a toda integración?Para representar al mundo en toda su complejidad, el artista debe proponer formas e ideas nuevas, confiando en la inteligencia del espectador, que es capaz de distinguir la silueta de la humanidad dentro del perpetuo juego de luces y sombras.

Es cierto que jugando mucho con el fuego, el hombre corre el riego de quemarse, pero así alberga también la esperanza de convencer y de iluminar.”